Observadores demócratas y republicanos coincidieron en que la aparición televisada del Presidente Obama ayer junto con todo el grupo republicano de la Cámara de Representantes fue un ejercicio positivo para la democracia y probablemente, políticamente efectivo para el Presidente.
La pregunta es, ¿qué sigue? ¿Servirá para algo?
"El tiempo lo dirá", comentó Alan Hoffenblum, consultor republicano y editor de CA Target Book, la "biblia política" de California. "Es un buen ejercicio para ambos partidos que debería hacerse más a menudo. Todo lo que él necesita para aprobar sus medidas es un puñado de republicanos. Y no todos están locos como a veces parece".
Hoffenblum comentó, sin embargo, que algunas de las cosas que dijo Obama a los republicanos "podría decírselas a miembros de su propio partido".
El presidente tuvo una sesión de una hora con los republicanos en Baltimore, Maryland, que comenzó con un discurso y siguió con preguntas y respuestas. Obama estuvo por ratos conciliador pero principalmente combativo y confrontó a los republicanos con sus contradicciones políticas.
"Todos ustedes se opusieron al paquete de recuperación económica, pero luego muchos de ustedes llegaron a sus distritos y se pusieron a cortar cintas de proyectos que se hicieron con ese dinero", dijo Obama, en tono calmado y con un dejo de sarcasmo.
Los republicanos se quejaron de no ser escuchados y de tener dificil acceso al presidente.
Para Andrew Rudalevige, politólogo de Dickinson College en Pennsylvania, "el próximo paso es ver si esto pasa de la pose para la foto y hallan algo en común".
Aunque en realidad, agregó el experto, es un triunfo para Obama, "si este acercamiento permite que de vez en cuando algún que otro republicano sienta que puede apoyar alguna de sus propuestas… es todo lo que Obama necesita para aprobar su agenda".
David Johnson, otro consultor republicano, dijo que será dificil que Obama logre mucha cooperación. "Los congresistas están asustados con el movimiento de bases (Tea Party) y tienen miedo que si muestran cooperación alguna con Obama puede venir alguien aún más conservador y quitarles el puesto", dijo Johnson.
Otro politólogo, Chris Malone, de Pace University en Nueva York, indicó que este encuentro y el tono del discurso del pasado miércoles han beneficiado a Obama, ya que conminó a ambos partidos a hacer más.
"Los estadounidenses esperaban más lucha de Obama. Y aunque muchos no estén de acuerdo con esto o con lo otro, les encantan los luchadores". Bush y Reagan tenían algo parecido, la gente respetaba su forma de ser, aunque muchas veces no estaba de acuerdo con sus políticas.", indicó Malone.
La bloguera Lisa Sabater, quien está en perenne contacto con lo que se comenta en la Internet progresista dijo que por primera vez en muchos meses, otros Obamistas y progresistas se mostraron satisfechos con la acción del presidente.
"Ví por ahí a gente gritando Dios mío, ya era hora…realmente él es genial para derrumbar a sus oponentes políticos con guante de seda", dijo Sabater. "Creo que esto le da la señal a los activistas para ir a derrumbarle la puerta a los congresistas para que actúen".