Bomberos arrojan agua desde un helicóptero sobre una zona incendiada del Bosque Nacional Angeles. (FOTO: AP)
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Lydia Kurtin había depositado sus valiosas pertenencias en su automóvil y estaba preparada para dirigirse a la casa de su hija en Tujunga, en caso de que las llamas se acercaran a su vivienda en La Cañada Flintridge. Las mascotas ya estaban a salvo.

"No pude dormir toda la noche por el miedo. Pensé que tendría que dejar la casa en cualquier momento", dijo.

Al otro lado de Angeles Crest Highway, en las faldas de las montañas de San Gabriel , un helicóptero y un aeroplano especializado en la lucha contra el fuego bregaban contra el siniestro.

"Estuve tomando fotos toda la noche conforme las llamas se acercaban", dijo su vecino Andrew Thompson. Nunca, en los 29 años que lleva de vivir en el área, había encarado un incendio tan amenazante.

Una gruesa columna de humo, visible desde Glendale, al sur, marcaba el área siniestrada.

Al cierre de esta nota 1,500 acres de terreno habían sido afectadas por las llamas en La Cañada Flintridge, donde más de 500 bomberos, auxiliados por medios aéros, continuaban luchando contra el fuego.

En conjunto, en los condados de Los Ángeles y Monterey, 13 mil acres de terreno habían sido destruidos hasta yer por los incendios que se desataron por las temperaturas extremas que dominaron buena parte del estado.

El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, decretó ayer el estado de emergencia en ambos condados en respuesta a los siniestros.

En Los Ángeles, el Departamento de Bomberos del condado había emitido indicaciones de evacuación voluntaria desde el bulevar La Cañada Este hasta Angeles Crest Highway, y de Vista del Valle Norte hasta el área del bosque de Los Ángeles, así como desde Starlight Crest, también hacia el norte.