El licor Agwa está hecho a base de hojas de coca. Foto: Many Patiño/edlp.
1/3

Nueva York/especial para EDLP — Los pueblos nativos de los Andes han masticado hojas de coca durante más de 4,000 años. En Nueva York, sin embargo, las acabamos de descubrir.

Un licor elaborado a base de hojas de coca importadas de Bolivia se ha convertido en el rey de la noche del barrio del East Village, en Manhattan. La exótica bebida, llamada Agwa, ha aumentado considerablemente la clientela del pequeño Mama’s Bar, cuyos dueños gastan 24 botellas del nuevo licor a la semana y se plantean aumentar los pedidos.

“Es nuestra bebida más popular. La gente se engancha a ella”, comentó el camarero Kareem Rogees desde detrás de la barra. “Todo el mundo la quiere. Aquí la llaman ‘el licor de la cocaína’. La gente cree que está drogada con ella”.

De hecho, el líquido verde —que se sirve en un pequeño vaso ondulado— es totalmente legal, ya que el alcaloide de la cocaína se retira durante un riguroso proceso de destilación en Amsterdam. Allí se le añade alcohol y hasta 36 hierbas naturales.

“¡Me encanta!”, exclamó Claudia Solís, una cubana-mexicana de 26 años que entró en Mama’s Bar el jueves por la noche. “Es dulce pero se le nota el licor. Probablemente podría beber vasos de esto toda la noche”.

Los que lo beben dicen que sienten el mismo efecto agradable, o “subida de oxígeno” que ofrece masticar una hoja de coca con lima. Agwa se sirve en el Mama’s Bar con un poco de polvo cítrico —que parece cocaína y se lame de la mano— y una lima. ¿El orden de los ingredientes? Depende del consumidor.

“Lo vendemos desde hace un mes y ya es tan popular que hacemos una oferta de dos vasos por 10 dólares”, comentó Eduardo Coleman, el dueño del establecimiento, de origen argentino.