Manifestación afuera del UIC Center for Women and Family Health, en Pilsen, el pasado 5 de marzo. (Foto Cortesía)
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La clínica comunitaria que la Universidad de Illinois en Chicago (UIC) opera en el 1858 W. 18th St. cerraría sus puertas el próximo 30 de junio, informó Jeanne Galatzer-Levy, una de las voceras de la universidad.

Según la funcionaria, el cierre se debe a la difícil situación económica, ya que el UIC Center for Women and Family Health, que abrió sus puertas en 2004, ha estado perdiendo aproximadamente $200,000 por año.

Pero el anuncio ha causado gran resquemor en la comunidad y en grupos dentro de la UIC como United In Campaign Against Budget Cuts y la Graduate Employee Organization.

Amber Cooper, organizadora de este último grupo, comentó que ellos están haciendo un llamado para que se inyecten más fondos estatales en la universidad pública y que ésta siga fiel su propósito de servir a una comunidad muy necesitada económicamente.

"La clínica sirve a un 99% de pacientes con Medicaid; brindan pruebas gratis de embarazo, exámenes de papanicolao a bajo precio y toda clase de servicios pre-natales para mujeres latinas", explicó.

Elia Arenas es una de las pacientes latinas de la clínica. Nacida en Chicago y vecina de Pilsen, el pasado lunes recogía firmas a la entrada del centro, para pedir a las autoridades universitarias que no lo cierren.

"La clínica es para personas de bajos recursos y aceptan personas (a las) que no les piden estatus legal", aclaró. El centro médico tiene un sistema de cobro según el ingreso del paciente, como la mayoría de clínicas comunitarias.

"A mí me cobraron $20 por un papanicolao y la doctora me hizo un chequeo general; pero como me sacaron sangre, después detectaron que tenía un problema de la tiroides. Me llamaron de vuelta para que fuera y me dieron una medicina que me cuesta sólo $4 al mes en Target, con un programa. Eso me está regulando mi problema de tiroides. Toda la gente es bien 'nice' aquí", contó Arenas.