La renuncia del gobernador de Nuevo México para el cargo de secretario de Comercio de Estados Unidos abre la incógnita de si el presidente electo, Barack Obama, mantendrá su decisión de nombrar a un hispano para ese importante puesto de su gabinete.
Bill Richardson anunció su renuncia debido a una investigación judicial que trata de determinar si una compañía que realizó contribuciones a sus actividades políticas logró un lucrativo contrato con el Gobierno del estado que él preside.
Richardson iba a ocupar una de las principales carteras del gabinete de Obama que, de momento, también incluirá a otros dos hispanos, el senador Ken Salazar en Interior y la congresista Hilda Solís como secretaria de Trabajo.
La baja del gobernador de Nuevo México deja en el aire si su puesto, que ahora ocupa el cubano Carlos Gutiérrez, seguirá siendo para un político de origen hispano.
Fuentes cercanas al equipo de transición dijeron que todavía no saben quién será su sucesor, aunque según dijo en un comunicado, habrá que escogerlo "con rapidez".
El director de la oficina en Washington de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO) William Ramos pidió al presidente electo "que continúe con sus esfuerzos para formar este gabinete histórico con tres latinos, como tenía previsto".
Aseguró que hay muchos latinos "muy preparados" tanto en el Congreso, como en la empresa privada para ocupar el cargo.
Ramos subrayó la necesidad de seguir con el proceso de selección por los retos que tendrá que asumir el secretario de Comercio, como el censo que se hará en Estados Unidos en 2010 "que determinará el crecimiento de los latinos" en los últimos años.







