Alicia Villarreal (FOTO: Archivo/La Opinión)
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Ya tronó la bomba. Era de esperarse. Trenzas contra trenzas no se puede. Me refiero a los trenzudos de Cruz Martínez y Alicia Villarreal, quienes parece que su matrimonio es cosa del pasado. Bueno, al menos ya hay fuertes evidencias de que ya no se llevan bien, y que esas miraditas de mono de nieve derretido que se echaron alguna vez con Cristina son puros recuerdos. Mientras tanto, y como le encanta a muchas mujeres, Alicia ya aumentó su colección de hijos. Acuérdense que procreó con Arturo Carmona y ahora con Dorothy Martínez (Dorothy porque se parece a la niña del Mago de Oz). Claro que como está joven, seguro que si se vuelve a casar o a arrejuntar, volverá a parir al de turno. Bueno, el caso es que este matrimonio que parecía tan firme y que pintaba tan estable, ya está al borde del abismo. Todavía me faltan algunas piezas para completar el rompecabezas, pero lo que les puedo decir es que aquí no creo que haya reconciliación. Lo más aberrante lo supimos cuando se anunció que Cruz y su acérrimo enemigo, AB Quintanilla, dieron un concierto en México que dizque para reconciliarse. Juat?! Después de que AB se portó como la pelusa que es y habló hasta por los codos no sólo de Cruz, sino también de Alicia. La verdad, no creo que se haya tratado de una reunificación honesta, sino una treta barata para conseguir dinero y atención. La que salió bailando en todo esto fue Licha, porque si hay algo que tengo que reconocerle a la regiomontana es que tiene pantalones (más que el marido). Cuando le preguntaron su opinión acerca del circo del todavía esposo, dijo que era algo con lo que no estaba de acuerdo, que no le interesaba lo que hiciera el par y se negó a hablar más a fondo del tema, pero se notó que no le hizo gracia que Dorothy Martínez y el adefesio malhecho de AB se dieran la manita como buenas amiguitas. En cuanto conozca las piezas restantes del rompecabezas se los contaré.