Fernando Botero estuvo en Berkeley para la inauguración de su exposición sobre Abu Ghraib. (FOTO: María A. Mejía/El Mensajero)
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BERKELEY.— La primera sensación que se tiene al ver de frente una de las obras de Fernando Botero sobre los abusos cometidos en la prisión iraquí de Abu Ghraib, es una opresión fuerte en el pecho. Después dan ganas de llorar.

En un acto de profunda generosidad, el artista colombiano decidió donar 56 de sus pinturas y dibujos sobre Abu Ghraib al Museo de Arte de la Universidad de California en Berkeley (Berkeley Art Museum and Pacific Film Archive).

Durante la inauguración de la exposición titulada, "Fernando Botero: The Abu Ghraib Series", que se mantendrá abierta hasta el 7 de febrero de 2010, Botero explicó a El Mensajero por qué decidió donar esta importante obra a UC Berkeley.

"Porque cuando la estaba pintando, yo sabía que no la iba vender nunca porque no quiero hacer un negocio basado en el sufrimiento de tanta gente. Y segundo, porque fue esta institución la primera que me invitó a exponer mis obras en los Estados Unidos", detalló Botero.

El pintor colombiano, admitió sentir mucha gratitud y un gran respeto por la Universidad de Berkeley, la cual en su opinión es "una institución que se ha distinguido por la defensa de los derechos humanos".

Botero, cuya amabilidad y dulzura contrastan con la dureza de las imágenes expuestas, dijo que su objetivo al realizar la obra sobre Abu Ghraib no era parar la guerra en Irak. "No, no, no, no. El arte no tiene esa capacidad", aseguró.

Pero lo que sí tiene el arte, es la capacidad de conmover hasta las entrañas; sobre todo cuando el artista se siente como se sentía Botero después de leer en 2004 un artículo en la revista The New Yorker, que hablaba acerca de los abusos a los que fueron sometidos algunos de los prisioneros de la cárcel iraquí, por parte de soldados estadounidenses.