También les ayudan a entender la información que les llega por correo o que necesitan para obtener servicios públicos o estampillas de comida. Aunque parece muy sencillo, ésto se dificulta especialmente si se tiene problemas con el lenguaje o no se tiene apoyo de un trabajador social.

Muchas veces la ayuda que más dan, como explica la coordinadora, es la más sencilla. La mayoría de las veces las mujeres llegan a la organización buscando alguien que las escuche y las guíe. Saber que hay otras personas en la misma situación les da fuerza para seguir adelante.

LA HISTORIA DE BLANCA

Un ejemplo de los casos que continuamente llegan a la organización es el de Blanca, una mexicana que llegó a Estados Unidos con su pareja.

Poco tiempo después se dio cuenta que éste no le daba el apoyo necesario para sacar a sus niños adelante y prefirió separarse y buscar un ambiente saludable donde pudieran crecer tanto ella como sus dos hijos.

Como ella misma lo dice, "mejor sola que mal acompañada".

Blanca asiste a los programas que ofrece Mujeres Latinas en Acción desde el 2003, y hoy no sólo tiene la fuerza para salir adelante, sino que obtuvo tanto apoyo de los programas, que se ha convertido en una de las voluntarias de la organización.

"Ese es nuestro reto de toda mujer abusada, de estar yendo a la agencia para recibir apoyo de gente mas capacitada", comenta.

Blanca ha participado en los siete programas que se ofrecen y también ha llevado a sus hijos, quienes se han beneficiado mucho de los grupos para jóvenes que ofrece la agencia, como el "Peace Program" y el Proyecto Juventud.