Sacramento y Reynaldo son dos nombres que siempre iban juntos, como un trago de tequila y una rajita de limón... los corridos y lo prohibido. Pero desde hace poco más de un año, decidieron partir por rumbos distintos. El Compa Sacra ahora es "El último razo" y el Compa Rey sigue siendo el cabecilla de Los Razos, que ahora llevan el anexo, "Reyes del corrido perrón".
En entrevista con La Vibra, Reynaldo Sanabria, el nombre de pila del respetado intérprete y acordeonista, reveló detalladamente las diferencias que lo llevaron a la separación de su "pariente".
UN SEÑOR ESPECIAL
Según nos cuenta el sinaloense, los problemas entre él y el cantautor michoacano Sacramento Ramírez venían desde años atrás, mucho antes de 2008, cuando cada uno emprendió su propio camino.
"Nosotros platicábamos a todo rato, pero a los otros muchachos [integrantes de Los Razos] no les abría la puerta, no contestaba sus llamadas, no les dejaba tomar el micrófono. Era un señor muy especial", comentó Sanabria vía telefónica.
Sin embargo, el problema mayor se dio porque, según relató Sanabria, Sacra deseaba incorporar a su hijo a la agrupación y dejar a los demás elementos a un lado.
"A mí en lo personal, no se me hacía justo. ¿Cómo vamos a dejar a los muchachos que habían luchado con nosotros? No se me hacía bien", expresó.
El colmo de los colmos llegó cuando el año pasado Sacramento sufrió un paro cardíaco. Sus compañeros lo acompañaron por varios días en el hospital, para luego retirarse a cumplir con varios compromisos pendientes, confiados en la pronta rehabilitación del "compadre".
Regresaron dos semanas después, con la novedad de que su amigo estaba hablando "cochinadamente" de sus colegas, enfurecido porque sus compañeros supuestamente no estuvieron a su lado mientras se debatía entre la vida y la muerte.
LA VIDA SIGUE
"Anduvimos en las buenas y en las malas con él, rezándole a Dios que nos lo regresara para tras", enfatizó el entrevistado. "Me dio lástima a mí mismo de que un compañero mío de la infancia hiciera eso".
Posteriormente, Ramírez inició su propio grupo, dejando a Los Razos sin disquera. Sin embargo, una trayectoria de 20 años no se olvida tan fácilmente y el conjunto sigue en pie de batalla para conquistar nuevos adeptos, al mismo tiempo intentan conservar a los seguidores de Sacra.
Y pese a la angustia que le ha causado este gran malentendido, Sanabria no es un hombre de rencores. "Lo sigo queriendo", dijo de su gran amigo. "Sigo recordando los viejos tiempos. Eso nunca se olvida".