Alumnos de la secundaria Kelvyn Park, situada en Logan Square. (FOTO: Fabiola Pomareda/La Raza)
1/1

"I’m from the place where security guards patrol the hallways like watchdogs on duty, I’m from the long paintings along the walls, I’m from the stale nachos that taste like rocky dirt

and from the cold, greasy pizza, I’m from the gangbangers and thugs, I’m from get to class and put on your i.d. and get in dress code, I’m from Kelvyn Park".

Con estas palabras empezaron su documental un grupo de alumnos de la secundaria Kelvyn Park, en el barrio de Logan Square.

La semana pasada presentaron a sus compañeros, profesores y administrativos la cinta "Beyond the Doors of Kelvyn Park High School: The Real Truth About Public Education".

Por fuera esta secundaria luce como cualquier otro plantel público de Chicago: la característica patrulla de policía al frente vigila la inminente salida de clases, el detector de metales a la entrada y las paredes cubiertas con coloridos murales.

Pero aquí funciona un programa llamado Social Justice Academy y sus estudiantes, que cursan el octavo grado ("sophomores"), apoyados por la Logan Square Neighborhood Association (LSNA) tienen algo que decir sobre la desigualdad en el financiamiento de las escuelas en Illinois.

LO BUENO

Después de siete años de ser la directora en este lugar y alistándose para su retirarse del cargo, Sandra Fontanez-Phelan aprovecha para destacar lo bueno de este centro, que cuenta con 1,559 alumnos, un 89% de ellos latinos.

Muchos maestros dedicados, estudiantes que se preocupan por sus compañeros y un sentido de familia y de comunidad. Así lo dice en el documental y es complementada por estudiantes, maestros y administrativos que también opinan frente a la cámara y mencionan como otras de sus fortalezas un gobierno estudiantil muy activo y muchas actividades después de clases.