Por Fabiola Pomareda
La Raza
Para muchas personas que padecen una enfermedad crónica como artritis, osteoporosis o parálisis o que han experimentado algo más violento como una amputación, el arte puede convertirse en una forma de desahogar sus sentimientos o de contar al mundo los cambios que atraviesa su vida. Y hasta pueden representar cierta evolución.
Miedo, dolor, debilidad, frustración, rabia; pero tal vez después confianza, esperanza, rehabilitación, curación, fuerza, movimiento, libertad o independencia.
Las obras de personas de cinco países componen los 120 trabajos que incluye la exhibición “Emotion Pictures, an Exhibition of Orthopaedics in Art”, que se puede ver desde el 18 de abril hasta el 20 de julio en el Chicago Cultural Center.
Ha sido organizada por la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos; es gratis y presentada en colaboración con el Departamento de Asuntos Culturales de Chicago.
El arte incluido es tanto de pacientes como de médicos y busca celebrar el éxito de la medicina moderna y el poder transformador del arte, según sus organizadores.
Alguien que ha sido testigo de este poder transformador es Anita Garza, una artista del barrio de Pilsen, Chicago, quien padece fibromialgia y osteoartritis, además de degeneración de los discos de la columna, por lo cual la han operado dos veces.
Garza también escribe y trabaja como directora de programas comunitarios en el Center for Book and Paper Arts del Columbia College.
En 1994 empezaron a manifestarse sus síntomas como dolor e insomnio, pero como en esta época asistía a la universidad, ignoró las molestias pensando que sólo era estrés por trabajar y estudiar al mismo tiempo, explicó Garza, nacida en Chicago.
En 1997 consultó a un médico que le diagnosticó fibromialgia, una enfermedad que a menudo los pacientes desestiman porque no saben mucho sobre ella. Según la Biblioteca Nacional de Medicina, la fibromialgia genera cansancio, dolores musculares y "puntos sensibles".
Los puntos sensibles son en el cuello, los hombros, la espalda, las caderas, los brazos o las piernas, que duelen al tacto.
Las personas con fibromialgia pueden tener otros síntomas como dificultad para dormir, rigidez matutina, jaquecas y problemas de razonamiento y de memoria, algunas veces calificados como “lagunas”.
No se conoce su causa y cualquiera puede padecerla, pero es más común en las mujeres de mediana edad. No tiene cura, pero las medicinas, suficiente sueño y ejercicios también pueden ayudar.
Ahora Garza lleva cinco años de remisión de la enfermedad, toma algunos medicamentos y tiene controlado el dolor, contó a La Raza.
Siempre se ha dedicado a las artes visuales, le gusta pintar y escribir; pero recién en el 2005 empezó a expresar su estado de salud mediante el arte, “cuando verdaderamente llegó el momento de empezar a abordar el dolor de forma visual”, en sus palabras.
“El arte es mi forma de lidiar con la lucha interna con la que vivo todos los días; son las limitaciones físicas las que me motivan a hacer arte que habla directamente de mi discapacidad; es terapéutico y me permite enfocarme en la tarea que tengo a mano en vez del dolor”, explica.
La pieza que tiene en la exhibición se titula “Chronic” (técnica mixta) y muestra el cuerpo decapitado de una mujer, de la que salen decenas de frascos de pastillas que forman una especie de poncho.
“Al padecer una enfermedad crónica tengo que rendirme ante el hecho de que necesito ayuda diaria para poder sentirme normal. 'Chronic' es la manifestación de los años que he aguantado con terapia a base de medicamentos. Es una triste realidad que lo que me ayuda a sentirme normal es tener que tomar todas estas drogas”, dice.
Ahora Garza está trabajando en otra pieza con láminas de rayos X, imágenes de resonancia magnética y tomografías computadas: tiene hasta 108 láminas. El tema será el proceso de degeneración.
En el 2005 los consultorios médicos de EE. UU. recibieron 33 millones de visitas de personas que padecían problemas en la espalda, mientras 20 millones de visitas fueron por dificultades en las rodillas.
Asimismo, más de 3.8 millones de visitas estaban relacionadas con el síndrome del túnel carpal (en los huesos de la mano), y más de 5.4 millones por problemas en la cadera, según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. ©La Raza









