Nueva York
— Una airosa y elegante falda para la primavera inspirada en las Cumbres de la Catedral de la Sagrada Familia...Un vestido de corte asimétrico con adorno en forma de goterón que evoca el fantástico parque Guell de Barcelona...
Una chaqueta con reminiscencias de la decoración externa de la Casa Batló o un traje que presenta recuerdos de la Casa Milá, dos de las construcciones más representativas de Antoní Gaudí.
Tales son algunas de las propuestas para la colección primavera verano 2008 que nos trae la joven diseñadora italiana Agata Della Torre, que en esta ocasión ha encontrado su fuente de inspiración en la singular arquitectura del genial creador catalán. O bien, como ella misma lo dice “recuperando su interpretación creativa y fantasiosa de la naturaleza y desarrollando estos en una revisión muy seleccionada y ecléctica”.
Es en realidad la continuación de una búsqueda estética de esta talentosa diseñadora italiana, cuyo interés en el campo se originó cuando adelantaba sus estudios de Ciencias Políticas y realizó una tesis sobre el sentido cultural de la moda. Una vez ya inmersa en el mundo del diseño, Della Torre ha centrado su exploración en lo que ella llama “la contaminación” entre la couture y el arte valiéndose de una investigación de estilo muy original que se concentra alrededor de formas originales.
Para su serie Gaudí, Della Torre, bajo su sello de diseño Made in Italy ofrece una colección con cortes en los que predominan la línea curva y un elemento de fantasía tanto para trazar los patrones como para la confección.
Según Agata reconoce “lo que mayormente acerca la moda a la Arquitectura es la constante tensión entre la forma y la función que ha de realizar. Ambas tienen el desafío de satisfacer su propia libertad expresiva y al mismo tiempo de encontrar las técnicas que les permitan conseguir un resultado final que sea útil para la función para la que se han realizado”.
Su interés por Gaudí proviene de la admiración que siente hacia su obra; de hecho explica ella, “es el quien mayor conocimiento tenía para conjugar forma y función de muna manera innovadora y genial. Esto se manifiesta en cada una de sus obras, en la que revive su interpretación creativa y soñadora de las formas y elementos de la Naturaleza”.
El resultado que tenemos a la vista es una colección conformada por básicos sorprendentes, en colores neutros, que encajan admirablemente con la perspectiva que la joven diseñadora tiene de la moda actual: sobria, femenina y casual.
juan.merino@eldiariony.com








