Washington/EFE — El Congreso de EE.UU. debe corregir cuanto antes la crisis “humanitaria y de derechos civiles” que afrontan los estudiantes indocumentados en el país, afirmó un grupo que re- presenta a más de 5.000 universidades.
El College Board, que representa a más de 5,000 universidades y centros de enseñanza superior en EE.UU. argumentó que a medida que la nación “busca suplir la necesidad de una fuerza laboral con educación universitaria, no debe darles la espalda a jóvenes que pueden fortalecer el bienestar económico y social” del país.
Se trata de la primera vez que el College Board se manifiesta públicamente a favor del proyecto de ley ‘Dream Act’ que estudia el Congreso y que, de ser aprobado, permitiría la legalización de buena parte de los estudiantes indocumentados en EE.UU.
El informe de 32 páginas ha sido divulgado en momentos en que varios estados de la nación bloquean o intentan poner trabas a cualquier esfuerzo que beneficie a los estudiantes “sin papeles”. Por ejemplo, Georgia, Oklahoma, Colorado y Arizona prohíben que los estudiantes indocumentados paguen las matrículas que corresponden a quienes viven en esos estados, por lo que aumenta sustancialmente el costo final de sus cursos.
Entre mayo y junio próximos, más de 65,000 estudiantes indocumentados que llevan al menos cinco años en EE.UU. se graduarán de secundaria y mientras la mayoría de los estadounidenses graduados hace planes para la universidad, ellos afrontan, un verdadero “callejón sin salida”, recordó College Board.
En el informe, titulado ‘Vidas jóvenes en espera: Los sueños universitarios de estudiantes indocumentados’, Roberto G. Gonzales, un catedrático de la Universidad de Washington en Seattle, argumentó que, aparte de las trabas académicas, “la insostenible situación de estos estudiantes constituye un problema humanitario y de derechos civiles”.





