Sin importar lo grande y poderoso que se sienta, siempre habrá un momento en la vida en el que se sentirá peor que basura.
Los traumas emocionales le suceden a todos; ya sea por terminar una relación amorosa, haber perdido el empleo o por el fallecimiento de un familiar cercano. Es un hecho que se sentirá triste.
Muchas personas son consumidas por su dolor, experimentan retrocesos o flashbacks o, en general, pierden su fe en el mundo.
La recuperación puede ser un proceso lento, pero hay algunas cosas que pueden ayudarle a acelerar el proceso y a guiarle de nuevo para que siga el sentido de su vida.
1. Mantenga su salud física
El primer error que muchas personas cometen después de un trauma es dejar que su colapso mental se imponga y se convierta también en un colapso físico. Siempre es bueno recordar que un cuerpo sano ayuda a mantener una mente sana. Comer saludablemente le ayudará a mantener el balance de su cuerpo para que no se sienta físicamente pesado y lento, aunque así se sienta mentalmente.
Porque el estrés pesa en su cuerpo tanto como en su mente, necesita toda la ayuda que pueda tener al tratar con un trauma. Además, mientras más se ejercite se verá mejor; y sentirá mejor por acción de las endorfinas. Los efectos del ejercicio se experimentan a largo plazo. Aunque se sienta con toda la flojera del mundo para hacer ejercicio, al poco tiempo se sentirá mejor.
2. Duerma bien
Inicie un nuevo pasatiempo, ya sea un deporte, una clase o libros. Esto ayudará al proceso de recuperación de dos formas:
Primero, le ayudará a pasar el tiempo de forma regular mientras tu mente lucha por recuperarse. Alejarte un rato de tus emociones con este nuevo pasatiempo te ayudará a digerir lo que sea que te haya pasado, ocupando tu mente para pensar en otras cosas.
3. Apóyese en su sistema de soporte
Asegúrese de no arrastrarse al fondo de un agujero. Todo lo contrario, haga su mejor esfuerzo por aceptar cualquier tipo de ayuda siempre que le sea ofrecida. Pase tiempo con sus amigos cercanos y familiares que puedan ayudarle a poner su momento de dificultad en perspectiva.
Es probable que se sienta que quiera estar solo, lo cual es comprensible; pero solo por un corto tiempo. Cerrarse a los demás le puede hacer sentir aún más delsesperado, y ahuyentará a aquellos que estén tratando de ayudarle.
En lugar de alejarlos, use a sus familiares y amigos más cercanos para volver a sentirse como antes cuando se sentía bien. Después de todo, quieren ayudarle y es por eso que siguen ahí con usted.
¡Anímate!
Ver las cosas bajo una nueva luz puede ayudarle en su recuperación emocional. Trate de ver el impacto positivo del evento que ha soportado, o el que podría tener como consecuencia de tal evento.
Si le despidieron o terminaron una relación amorosa con usted, es fácil imaginarse que ha perdido lo mejor que alguna vez tenía. Por el contrario, trate de enfocarse en las cosas que podrían mejorar gracias a este repentino cambio. Se pueden presentar nuevas oportunidades, o el trauma puede darle la fuerza emocional y la sabiduría que nunca creyó posible.
Ahora considere todas las nuevas posibilidades que están por venir en el futuro y que le permitirán ver los eventos pasados como sólo eso: el pasado.
Bienestar
¿Cómo sé cuando lo he superado? Cada persona que experimenta un trauma debe completar un proceso de duelo de cuatro pasos:
1. Aceptar la pérdida.
2. Sentir el dolor físico y emocional del duelo.
3. Ajustarse a vivir en un mundo sin el elemento que ocasionó el trauma.
4. Continuar con su vida.
El proceso de duelo termina sólo cuando una persona completa estos cuatro pasos.
La duración del momento de duelo es diferente para cada persona. Hay muchas razones para estas diferencias, incluyendo la personalidad, la salud, la forma de afrontarlo, la cultura, la familia, los antecedentes y las experiencias de vida.
Otros dos elementos importantes son el tiempo o el grado de vinculación entre el elemento perdido y la persona y la preparación de la persona en el caso de sufrir tal pérdida. Mientras unas personas pueden superar el ser despedidos en un par de días, otras personas toman meses e incluso años superar la muerte de un ser querido.