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Delicia y nutrición es lo que se conjuga al saborear cualquier tipo de yogur, los hay naturales, artificiales o con frutas. Su sabor inconfundible y sus beneficiosas bacterias, excelentes para el sistema inmunológico, han sido fundamentales en la alimentación del ser humano durante siglos. Además, no sólo es exquisito como postre, solo o con azúcar, mermelada, miel o frutas, sino que es un ingrediente imprescindible para preparar numerosos aderezos, pastas y ensaladas. Para incluir de forma diferente el yogur en su dieta tome en cuenta estas recetas.

Ingredientes:

1 litro de yogur natural cremoso

2 sobres de gelatina sin sabor

1 mango grande

1/2 taza de azúcar

1/2 taza de agua

10 gr. de mantequilla

1 taza de crema

Preparación:

1. Disuelva en el agua la gelatina sin sabor mientras hierve a fuego alto.

2. Agregue la mezcla poco a poco a la gelatina sin sabor junto con el yogur.

3. Vierta el líquido a un molde engrasado con la mantequilla y congele por 15 minutos; después páselo al refrigerador.

4. Desmolde y adorne con trozos de mango encima o con su fruta preferida.

Ingredientes:

1 vaso de yogur natural

2 pepinos

1 cucharada de perejil picado

2 dientes de ajo machacados

1 pizca de sal

1 pizca de pimienta

Preparación:

1. Pele el pepino y córtelo en cuadros pequeños, luego agregue sal al gusto; escurra bien los cuadros de pepino para que suelte toda el agua.