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Discutir con los papás es parte de la rutina diaria de casi cualquier joven: iniciando por el corte de pelo, los amigos, las calificaciones, los hábitos televisivos, los planes a futuro... tal parece que las discusiones con los papás comienzan por cualquier cosa.

Mientras tanto recuerda discutir de forma justa, respetuosa y solo cuando sea necesario. Puede ser difícil mantener el control y no salirte de tus casillas cuando es momento de discutir con tus papás, pero el controlarte en definitiva mantendrá más fuerte tu relación con ellos que si se hiciera de alguna otra manera.

Discute de forma justa

Por lo general, los argumentos entre jóvenes y papás surgen cuando ambas partes creen saber lo que es lo mejor para el joven. Los papás han estado cuidando a sus hijos por más de una década, pero los jóvenes pronto se convierten en adultos y creen que ya son capaces de cuidarse solos.

Si eres tú quien discute con tus papás, recuerda que ellos te quieren mucho y que sólo desean lo mejor para ti. Si debes discutir con ellos, hazlo de forma justa:

1. Deja que cada persona involucrada en el argumento se exprese con libertad.

2. No interrumpa a otros cuando hablen.

3. No pregunte a otras personas por su opinión si no están directamente involucradas en la discusión. Es muy inmaduro que involucres a otras personas con el fin de que te apoyen.

4. Ajústense sólo al tema principal: recordar temas o eventos pasados no ayudarán a nadie a progresar, y solo traerá recuerdos que los enojarán aún más.