WILKES-BARRE, PA — Con testimonios fuertes terminó la primera semana del juicio contra tres ex policías acusados de obstruir la justicia en la investigación del homicidio de un inmigrante indocumentado en Shenandoah, Pensilvania, que murió el 14 de julio del 2008.
Este viernes, la testigo Eileen Burke dijo que además de cuestionar su condición, el ex teniente William Moyer había querido patear a Luis Eduardo Ramírez Zavala cuando éste aún yacía sobre la calle en que ocurrió el ataque.
"Si pateas o atacas a ese hombre una vez más, tendrás que arrestarme a mí", aseguró la testigo haberle dicho al ex teniente cuando éste se acercó a ver al moribundo.
Matthew R. Nestor, William Moyer y Jason Hayes, quienes respectivamente eran jefe, teniente y agentes del Departamento de Policía de aquel poblado, enfrentan cargos federales por presuntamente conspirar y obstruir la investigación de aquella golpiza mortal.
Para la fiscalía federal, representada por Myesha Braden y Shan Patel, las relaciones personales entre los acusados y los jóvenes que mataron a Luis Ramírez son la causa por la cual los agentes de policía presuntamente violaron la ley.
En su turno para interrogar al testigo, la abogada de Moyer, Enid W. Harris, resaltó que Burke nunca declaró que su cliente quiso patear a Ramírez Zavala durante la audiencia preliminar en contra de Brandon J. Piekarsky y Derrick M. Donchak, llevada a cabo en agosto de 2008.
En octubre pasado, un jurado federal en Scranton encontró culpables a Piekarsky y Donchak de cometer un crimen de odio por violar el componente criminal de la Ley Federal de Vivienda, que hace un crimen el usar la raza, el origen o la cultura de una persona como base para interferir, con violencia o amenazas de violencia, los derechos de alguien a vivir donde lo elija. Además, el jurado determinó que Donchak conspiró y, de hecho, obstruyó la justicia.
Testimonio de Arielle García, amiga de la víctima que presenció los hechos, situó al entonces agente Hayes en el lugar minutos después del ataque en compañía de uno de los agresores: Brandon J. Piekarsky.
"Los dos hablaban en el parque al cruzar la calle donde atacaron a ‘Caballo’ (Luis Ramírez)", dijo la testigo. "Después estrecharon manos y el oficial Hayes subió a su patrulla".
Su credibilidad recibió un impacto cuando admitió que en su primera declaración omitió incluir a la adolescente Roxann Rector, quien se encontraba con la víctima cuando se suscitó el ataque, por miedo de que Crystal Dillman se enterara de la relación amorosa que había entre la menor y el inmigrante. Dillman es la viuda de Ramírez Zavala y también media hermana de Rector.
Uno más que subió al estrado fue Brian Scully, joven que se declaró culpable en una corte juvenil por su participación en la golpiza. En su testimonio detalló cómo es que después del ataque los jóvenes se dirigieron a casa de Donchak donde tramaron la historia que pensaron encubriría el crimen.
Para contender su versión, los abogados defensores cuestionaron el acuerdo que éste hizo con las autoridades para ser juzgado como menor de edad y recibir una pena menor.
"¿Esperas que no se presenten cargos adicionales en tu contra gracias a tu cooperación, verdad?" preguntó Frank W. Nocito, abogado de Hayes.
Scully respondió afirmativamente. "Yo quiero cooperar".
Otro que también está cooperando es Colin Walsh, el cuarto de los jóvenes implicados y quien en abril de 2009 entró en un acuerdo con autoridades federales luego de que se declaró culpable de haber violado los derechos civiles de Ramírez Zavala.
Walsh fue el primer testigo en sentarse ante el jurado el jueves pasado y en su testimonio situó al agente Hayes en la casa de Donchak minutos después de la golpiza.
"Un auto de la policía llegó con el teniente Hayes y el oficial Moyer", dijo Walsh.
Después, dijo el testigo, Hayes y Piekarsky volvieron al lugar del crimen mientras que Donchak entraba a su casa a ponerse hielo en la mano.
Más tarde esa noche, dijo, Moyer paró en su casa para decirle que no se preocupara y que se asegurara de hablar con los demás muchachos para que sus historias concordaran.
"Me dijo: ‘Tú sabes a lo que me refiero’", declaró.
Los abogados defensores atacaron la credibilidad de Walsh exponiendo el acuerdo que éste tiene con autoridades federales para cooperar en cambio de una reducción en su condena.
Walsh actualmente se encuentra libre bajo fianza a la espera de culminar su cooperación en los juicios originados del homicidio de Ramírez Zavala.
En su argumento de apertura, la fiscal Myesha Braden dijo que la cercanía entre los jóvenes que mataron al inmigrante y los acusados propiciaron que los ex policías violaran la ley.
Cuando los jóvenes atacaron a Ramírez Zavala, el ex oficial Hayes era novio de Tammy Piekarsky, madre de Brandon. Actualmente, ella y el acusado se encuentran comprometidos.
El abogado Joseph P. Nahas, que representa a Nestor, calificó de tonterías las acusaciones del gobierno y dijo que lo que los acusadores señalaban como corrupción y colusión no era más que consideración y cuidado comunitario.
Luego de este fin de semana largo por motivo del natalicio de Martin Luther King Jr., el juicio se reanudará hoy martes a partir de las 9:15 a.m. en la Tercera Sala de la Corte Federal Max Rosenn de esta ciudad.