Luis Eduardo Ramírez Zavala, víctima de la mortal golpiza ocurrida en Shenandoah, Pensilvania ALBUM FAMILIAR
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Testimonio de Arielle García, amiga de la víctima que presenció los hechos, situó al entonces agente Hayes en el lugar minutos después del ataque en compañía de uno de los agresores: Brandon J. Piekarsky.

"Los dos hablaban en el parque al cruzar la calle donde atacaron a ‘Caballo’ (Luis Ramírez)", dijo la testigo. "Después estrecharon manos y el oficial Hayes subió a su patrulla".

Su credibilidad recibió un impacto cuando admitió que en su primera declaración omitió incluir a la adolescente Roxann Rector, quien se encontraba con la víctima cuando se suscitó el ataque, por miedo de que Crystal Dillman se enterara de la relación amorosa que había entre la menor y el inmigrante. Dillman es la viuda de Ramírez Zavala y también media hermana de Rector.

Uno más que subió al estrado fue Brian Scully, joven que se declaró culpable en una corte juvenil por su participación en la golpiza. En su testimonio detalló cómo es que después del ataque los jóvenes se dirigieron a casa de Donchak donde tramaron la historia que pensaron encubriría el crimen.

Para contender su versión, los abogados defensores cuestionaron el acuerdo que éste hizo con las autoridades para ser juzgado como menor de edad y recibir una pena menor.

"¿Esperas que no se presenten cargos adicionales en tu contra gracias a tu cooperación, verdad?" preguntó Frank W. Nocito, abogado de Hayes.

Scully respondió afirmativamente. "Yo quiero cooperar".

Otro que también está cooperando es Colin Walsh, el cuarto de los jóvenes implicados y quien en abril de 2009 entró en un acuerdo con autoridades federales luego de que se declaró culpable de haber violado los derechos civiles de Ramírez Zavala.