El estado de la Florida solicitó a la administración del presidente Barack Obama el año pasado $2,500 millones en fondos para construir el tramo entre Tampa y Orlando y $30 millones para adelantar el trecho entre Orlando y Miami.
Cuando Obama llegó a Tampa el jueves pasado, anunció que la Florida sólo recibiría $1,250 millones. Nada para el tramo Miami-Orlando y un monto insuficiente para terminar el tramo Tampa-Orlando.
Los que apoyan el plan dijeron que la suma otorgada por el gobierno federal era sólo un "depósito'' para el proyecto, pero los opositores y escépticos manifestaron que el dinero no resolvería los problemas de tráfico en la Florida y complicaría los problemas fiscales del estado.
Funcionarios estatales de transporte no pudieron decir cuánto podrían construir del tramo Tampa-Orlando de 84 millas o cuándo podrían comenzar la construcción. Tampoco supieron decir cuál sería el futuro del tramo a Miami pues el gobierno federal no otorgó nada a ese renglón.
Kevin Thibault, un alto funcionario del Departamento del Transporte de la Florida a cargo del programa del ferrocarril de alta velocidad, dijo que espera una llamada de la Administración Federal del Ferrocarril en los próximos días sobre cómo se desembolsarán los fondos y cómo se van a poder utilizar.
"Necesitamos orientación de cómo proceder'', manifestó Thibault, que actualmente funge como director ejecutivo interino de la Empresa del Ferrocarril de la Florida.
La Empresa del Ferrocarril de la Florida, que administrará el proyecto, es una nueva oficina dentro de la agencia estatal del transporte, creada bajo una ley aprobada en sesión especial de la Legislatura en Tallahassee en diciembre. Thibault indicó que su oficina funcionará como la Empresa de Carreteras de la Florida que opera el sistema de autopistas del Florida Turnpike.







