El alto número de estudiantes desamparados (sin casa) que asisten a las escuelas públicas del condado Seminole obligó a las autoridades educativas a llamar la atención sobre este fenómeno que crece de manera preocupante cada año escolar.
Así lo confirmó esta semana la directora del programa "Families in Transition" de las Escuelas Públicas del Condado Seminole, Beth Davalos, quien anunció que los 628 casos de estudiantes sin hogar registrados en el año escolar 2007-08, se incrementaron a más de 1.000 en el 2008-09, y teme que para el corriente, el número se duplique a más de 2.000.
"Este no es un problema nuevo, sólo que ahora es mucho más visible y preocupante debido a la crisis hipotecaria y de desempleo que enfrentan las familias del condado", explicó Davalos.
Según Davalos, el programa "Families in Transition" que suple a estos niños de comida, ropa, útiles escolares, inmunizaciones y transportación; la prioridad es mantenerlos en sus escuelas de origen, para que no pierdan la continuidad académica, pero cada año son más los afectados y el presupuesto escasea.
"Cada vez que un niño cambia de escuela, puede perder hasta 6 meses de educación, y esto le afecta emocionalmente pues ya ha perdido su hogar y su estabilidad familiar entre otras muchas cosas", prosiguió la funcionaria.
En este sentido, una coalición de líderes educativos y otras organizaciones comunitarias decidieron exponer la problemática ante los vecinos de Seminole, en busca de ayuda para este sector, cada vez más grande,de la población estudiantil.
"Tal vez mucha gente no lo sepa, pero estos niños viven entre nosotros y están pasando por momentos muy duros, es hora de entender la magnitud del problema y ayudar en lo que podamos, finalmente ellos también son nuestro futuro", manifestó Deana Schott, presidenta de la "Liga de Mujeres Votantes del Condado Seminole" (SCLWV).







