Aun cuando podemos discutir sobre las virtudes de los partidos políticos, existe una realidad política de la cual no podemos discutir.
La realidad política del Estado de la Florida es que el Norte de Florida es un sector republicano y el Sur es demócrata; y quien decide las elecciones de este estado es la Florida Central.
Desde el 1992 al presente, se ha demostrado que el voto hispano ha incrementado de un 12% en 1992 a un 28% en el 2008. Sin el voto hispano ningún partido puede ganar el Estado de la Florida.
Ésta verdad nos ha dado ventaja la cual debemos aprovechar al máximo. Es el momento que debemos reflexionar sobre qué le conviene a nuestra comunidad y no pensar en nosotros mismos.
Es el momento se solicitar y obtener lo que más beneficie a nuestra comunidad en el presente y en un futuro muy cercano.
Como miembro de la Directiva del Partido Demócrata del Condado Orange, le he informado a nuestra candidata a la gobernación lo que nuestra comunidad espera de resultar electa:
a. Nombramientos de jueces hispanos, porque durante los ocho años de gobernación de Jeb Bush —en la cual nombró más de 200 jueces— ningún hispano fue nombrado
b. Nombramientos de hispanos a la Junta de Gobierno local y estatal; nombramientos de directores a las juntas universitarisas, regulatorias y de presupuesto
c. Apoyo a candidatos hispanos
d. Apoyo para terminar con la discriminación política, como la que el Tribunal Federal falló en contra del Condado de Osceola en el 2006
e. Incluir a la comunidad hispana en la directiva y en las decisiones del Partido Demócrata en la Florida
Nosotros los líderes hispanos nos hemos quejado por décadas de que nuestros líderes estatales nos ignoran y nos excluyen de sus nombramientos. Las razones para dicha actitud son variadas.
Es nuestra responsabilidad exigir lo que le corresponda a nuestra comunidad, recordarles que somos una fuerza política de la cual necesitan para ser electos. Los días en que el voto hispano era ignorado y se podia obtener mediante falsas promesas sin resultados en bien nuestro, ha terminado. Somos una fuerza política que ha marcado la diferencia en las elecciones. Llegamos para quedarnos y tienen que aceptarnos como comunidad influyente que crece a pasos agigantados.
Aun cuando podemos discutir sobre las virtudes de los partidos políticos, existe una realidad política de la cual no podemos discutir.
La realidad política del Estado de la Florida es que el Norte de Florida es un sector republicano y el Sur es demócrata; y quien decide las elecciones de este estado es la Florida Central.
Desde el 1992 al presente, se ha demostrado que el voto hispano ha incrementado de un 12% en 1992 a un 28% en el 2008. Sin el voto hispano ningún partido puede ganar el Estado de la Florida.
Ésta verdad nos ha dado ventaja la cual debemos aprovechar al máximo. Es el momento que debemos reflexionar sobre qué le conviene a nuestra comunidad y no pensar en nosotros mismos.
Es el momento se solicitar y obtener lo que más beneficie a nuestra comunidad en el presente y en un futuro muy cercano.
Como miembro de la Directiva del Partido Demócrata del Condado Orange, le he informado a nuestra candidata a la gobernación lo que nuestra comunidad espera de resultar electa:
a. Nombramientos de jueces hispanos, porque durante los ocho años de gobernación de Jeb Bush —en la cual nombró más de 200 jueces— ningún hispano fue nombrado
b. Nombramientos de hispanos a la Junta de Gobierno local y estatal; nombramientos de directores a las juntas universitarisas, regulatorias y de presupuesto
c. Apoyo a candidatos hispanos
d. Apoyo para terminar con la discriminación política, como la que el Tribunal Federal falló en contra del Condado de Osceola en el 2006