Margarita Vásquez, creyendo que los pagos mensuales de su casa bajarían al confiar en los servicios de la compañía Wineberg, López & Rodríguez, donde acudió para la modificación de su préstamo, lo que le causó fue otra preocupación más en lo que ella pensaba sería la solución para sus problemas económicos.
"Puse mi confianza en ellos, pensando que me iban a ayudar. Me di cuenta de que algo sospechoso sucedía cuando en mayo llamé a mi banco para saber de mi situación y me dijeron que yo no tenía a nadie representándome. He ido varias veces a la oficina de ellos y el gerente Irvin García me ha dicho que mi caso se va a resolver y que le dé más tiempo", dijo Vásquez, quien es viuda, que viendo su apretada situación económica decidió buscar ayuda en febrero pasado para hacer una modificación de su préstamo de su vivienda en Deltona.
Investigación
Ella no está sola. Como ella, son 86 personas en Orlando que tienen casos pendientes con Wineberg, López & Rodríguez en Orlando, según datos suministrados a La Prensa por la Fiscalía General de Florida.
Estas familias están pasando por la misma situación, al descubrir que dicha compañía les cobró por adelantado —1,995 dólares— por la modificación de sus préstamos, algo ilegal, por lo que la Fiscalía está investigando la mencionada compañía como otras similares en el estado por esta violación a la Acta de Prevención de Fraude en Rescate de Ejecuciones Hipotecarias, efectiva desde octubre del año pasado.
Son 46 compañías en el estado que están siendo investigadas por la Fiscalía por prácticas fraudulentas por rescates hipotecarios y modificaciones de préstamos.
Alerta
Por lo que la Fiscalía ha esmerado sus esfuerzos para alertar a la ciudadanía sobre estos casos, manteniendo foros educativos en la región y teniendo la información relacionada en la página de Internet, www.myfloridalegal.com/mortgagefraud, para que las víctimas denuncien sus casos, llenen los formularios correspondientes.
Además, se puede encontrar la lista de las empresas que están bajo investigación.
Promesas
Otro afectado, Cruz Dávila, dijo que al igual que Vásquez acudió hasta las oficinas de dicha compañía para que le respondan por su dinero, y se encontró con una manifestación y clientes enojados por esta situación.
"Uno acudió a ellos, con la esperanza de que nos salvaran de un embargo, que se nos bajarael pagaré mensual. A mi esposa le prometieron entregar los papeles, pero nada hasta ahora, ya ni contestan el teléfono", puntualizó este residente de Poinciana.
Así lo comprobó este medio, que por diversas ocasiones intentó comunicarse con su oficina y el celular del gerente García, que no aceptaba mensajes de voz al tener lleno su buzón.
"Su técnica de mercadeo era: garantizaban la credibilidad de la empresa por medio del abogado Wineberg, que tiene varios años de experiencia, que nunca lo vimos, y las personas confiaban completamente. Pero nunca se comunicaron con el banco y ahora muchos enfrentan casos en la corte", dijo Vásquez, que buscaba asistencia en la oficina de la abogada Mercedes León, de la firma The León Law Center, P.A, en Kissimmee.
Para León, este tipo de casos de fraudes hipotecarios se parece al caso de 4 Solutions, en donde cientos de personas fueron víctimas de la empresa que les prometía salvarlos del embargo hipotecario y los defraudaron.
"Son muchos hispanos los que fueron afectados, ellos confiaron en esas personas. La ignorancia de la ley no es defensa; no leer un documento no es defensa. No entender el idioma no es defensa. Cada caso es muy independiente; he visto cómo están sufriendo estas personas. Voy a ayudarlos en lo que se pueda hacer judicialmente, ya fueron víctimas de fraude, quiero ver cómo podemos ayudarlos", indicó la abogada.
Precisamente, la activista comunitaria Bárbara Hernández está colaborando con algunos casos de fraude hipotecario que se están viendo en la oficina legal.
Mientras, Guadalupe Díaz perdió su casa en Kissimmee y su esposo Frank dijo que lo llevaron a una bancarrota sin ni siquiera él saber. "Me hicieron una bancarrota sin consultarlo conmigo. Al final, perdí mi casa y nos decían todo el tiempo que todo estaba bien", dijo Díaz, indignado.
Mientras, su esposa no quiere que esto se queda sin justicia: "Algo tienen que hacer las autoridades. Es triste perder la casa por estas personas que nos estafaron. ¡Tiene que existir justicia!", indicó esta cubana, que hace 9 años adquirió su casa en Kissimmee.
Mary Pineda, al igual que otros afectados, tiene la misma pregunta: ¿Por qué no se detiene a estos individuos que estafan a tanta gente y nadie puede hacer algo?.
"No quiero que estén estafando a otras personas. Que las autoridades tomen acción inmediata contra ellos, llamamos a la policía y ellos nos dicen que no pueden hacer nada que vayamos a los medios, ya no sabemos que más hacer", exclamó, diciendo estar cansada de denunciar este atropello a tantas familias.
Las víctimas pueden llamar directamente a la línea del fraude: 1-866-966-7226.