MÉXICO, D.F.— Los mexicanos se volcaron a las calles con la absoluta convicción de que los empujaba una fuerza superior a su estatus social, político o económico: familiares, amigos, conocidos o ellos mismos han sido víctimas de delitos como asesinatos, secuestros, robos, violaciones, desapariciones o torturas.
La marcha "Iluminemos México" logró sacar a las calles, el pasado 30 de agosto, a más de medio millón de personas en 17 ciudades del país, según cifras extraoficiales. En la ciudad de México, las autoridades contabilizaron 200 mil manifestantes.
Vestidos de blanco y con veladores que encendieron al culminar la manifestación, llevaron también sus historias a cuestas y un reclamo unilateral: "México quiere paz". "Hartazgo. Lo que siento es hartazgo, rabia, soledad", dijo Michelle Valadez, una muchacha de 30 años, quien enviudó hace poco cuando no pudo pagar los cinco millones de dólares que los secuestradores pedían para liberar a su marido.
Durante dos meses la policía estuvo apoyando las negociaciones, pero todo se perdió cuando no pudieron cubrir la cuota impuesta por los plagiarios.
"Nos dijeron: ‘olvídense de Ignacio’ y al día siguiente lo tiraron a dos calles de mi casa, sin manos, ni pies", recuerda entre sollozos Michelle, quien después de la tragedia abandonó la Ciudad de México. Junto con sus tres hijos vive ahora en León, Guanajuato, pero regresó a su natal Distrito Federal para manifestarse en contra de la violencia y a hacer pública su historia con una gigantesca manta en donde clama justicia.
Durante 2007, el número de secuestros llegó a 785 y en lo que va del 2008 se han registrado en el país 450 secuestros, de acuerdo con información de la Secretaría de Seguridad Pública federal, aunque según otras fuentes, como el Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Seguridad en México se cometen alrededor de 17 plagios al día.
"Fuera corrupción, fuera impunidad, fuera de dejar hacer. Necesitamos trabajar por nuestra patria", gritaba en la marcha Alejandro Martí, el empresario a quien una banda de secuestradores le mató un hijo de 14 años, caso que impulsó una serie de denuncias y reclamos que culminaron en la organización de "Iluminemos México".
"Si no pueden renuncien", dijo Martí en un discurso frente a las autoridades que en días pasados promovieron un acuerdo de 74 puntos para hacer frente la inseguridad. "Pena de muerte para los delincuentes", "no más corrupción" "no más impunidad", "policía: no mates a tus hermanos" o "alto a la muerte", se leía en las pancartas de los manifestantes.









