Plantemos un muro de piedra.
Si tan solo fuera tan fácil como dejar caer una hilera de piedras en el suelo, dar un paso atrás y esperar algunas semanas o meses para que aparezca el muro. Por supuesto, me refiero a cultivar plantas en un muro de piedra.
Los recovecos y las ranuras en los muros de piedra piden a gritos un poco de decoración. Tan es así que, sin que nadie haga nada, con frecuencia las plantas —generalmente maleza— aparecen aquí y allá.
Los muros de piedra hacen un estupendo trabajo definiendo el paisaje con su volumen y sus líneas, mientras que las plantas suavizan y decoran los muros.
CAMBIO CLIMÁTICO
Los recovecos y las ranuras en una pared de piedra pueden tener microclimas bastante diferentes al resto del jardín. Para empezar, el suelo junto al muro generalmente tiene un muy buen drenaje de agua. Y las temperaturas son algo diferentes, ya que la piedra brinda sombra a las raíces de las plantas pero absorbe y retiene el calor para modular los cambios de temperatura en el aire en los alrededores.
Los microclimas varían dependiendo de la orientación del muro. Los muros orientados al norte y al este permanecen frescos incluso en verano, mientras que los muros hacia el sur y el oeste son un horno.
MUROS, UN ESTUPENDO TELÓN DE FONDO
Lo más difícil es construir un muro, lo fácil es encontrar plantas para él.
Las mejores plantas para los muros son las que prefieren los suelos secos.
En cuanto al aspecto, las mejores plantas para muros son las que tienen hojas y flores relativamente pequeñas. Y si las plantas trepan o cuelgan, mucho mejor: el follaje o las flores pueden caer como agua de las ranuras.
Los grises y cafés neutros de las piedras ofrecen un telón de fondo ideal para que se destaquen las flores de colores. Una lista de plantas para muro puede incluir lavanda, armeria (sea pink), aubrieta de flores lavanda (lavender flowered aubrieta), clavelinas rosas o blancas (maiden pink) y tomillo de flores violetas (purple flowered thyme).
Un par de plantas nativas que deberían adaptarse bien en muros construidos, ya que funcionan en ranuras de rocas naturales, es la dicentra holandesa (dutchman’s breeches) y la columbina (wild columbine). Ambas son plantas delicadas con flores que exigen la atención individual que recibirán al crecer en un muro.
En algunas plantas son las hojas, más que las flores, las que se benefician del muro de piedra. Una elección obvia es la planta suculenta sempervivum (hens and chicks). Las gruesas hojas suculentas se multiplican para cubrir cualquier ranura en la que se plante. La aubrieta (rock cress) no solo tiene hojas suaves, sino que también se cubre de fragantes flores blancas a comienzos del verano.
CONTROL DEL MURO
Algunas plantas que se reproducen por medio de semillas de manera espontánea y demasiado agresiva sobre la tierra, pueden mantenerse a raya en un muro.
La camomila, aunque es muy linda con su follaje parecido a los helechos de color verde lima y sus alegres flores blancas y amarillas, es una de esas plantas, al igual que las "no me olvides", una especie anual especialmente fecunda. El cerastio (snow-in-summer) es una planta perenne que no se reproduce espontáneamente por medio de semillas, pero que cubre rápidamente el suelo con los tallos rastreros, que pasan de una ranura a otra en los muros de piedra.
Los muros en general se ocupan de las plantas que albergan, pero de vez en cuando las plantas necesitan cuidados. La mayoría de las plantas mencionadas mejoran su aspecto si se las poda después de que florecen. Ese corte no solo las mantiene más compactas, sino que en ocasiones favorece que florezcan nuevamente.
Otro aspecto del mantenimiento es la base del muro. Por supuesto, usted podría quitar la maleza del césped contra las piedras, pero puede evitar eso colocando plantas en la base del muro también. ¿Qué le parece un resistente montón de hemerocalis (daylilies) o amapolas orientales?