¿Alguna vez ha sentido un miedo demasiado intenso e incontrolable? Quizá se trató de un ataque de pánico; un trastorno de salud mental. Científicamente es un ataque repentino de miedo o ansiedad que hace que falte el aire, que se sienta mareado y aumente el pulso. Mucha gente que lo ha experimentado se siente fuera de control y cree que están a punto de morir. Por lo general, duran 20 minutos y si se presentan con frecuencia se habla de “desorden de pánico”. Las causas de esta condición no son muy claras. Lo que sí sabemos es que el cuerpo humano tiene una reacción natural ante el peligro o el estrés: palpitaciones, respiración acelerada y aumento de energía. Un ataque de pánico ocurre, en resumidas cuentas, cuando esta reacción se presenta cuando no hay peligro. Puede ser que esto suceda debido a un desequilibrio químico en el cerebro, a antecedentes familiares de ese tipo de ataques, a tener una tiroides hiperactiva, depresión, abuso de nicotina, cafeína, alcohol, marihuana y cocaína, e incluso como efecto secundario de medicinas para el asma o corazón.

Ejercicio ¿bueno para todos?

Por salud y por belleza, en ocasiones es importante que su médico le de luz verde antes de que usted empiece a hacer ejercicio. Si bien la actividad física es buena para casi todas las personas, algunas condiciones pueden requerir un poco de cuidado y precaución. Si usted ha tenido un ataque cardíaco, sufre de asma o alguna enfermedad pulmonar, tiene diabetes, padece de enfermedades cardiacas, del hígado o del riñón; siente dolor en el pecho, las articulaciones o los músculos durante la actividad física; tiene artritis u osteoporosis; ha tenido una cirugía de reemplazo total de alguna articulación; pierde el equilibrio o sufre de mareos; está tomando medicamentos para tratar alguna enfermedad crónica; está embarazada o no sabe con seguridad cuál es el estado de su salud, es mejor que consulte con el médico acerca de cuáles son las limitaciones que usted debe tener a la hora de empezar un programa de ejercicios. No lo haga antes de estar seguro. ¡Su cuerpo se lo agradecerá!