Atlanta/EFE — El cáncer colorrectal afecta con mayor frecuencia a personas mayores de 50 años y es uno de los que más se diagnostica en Estados Unidos, por lo que la detección temprana es crucial para un tratamiento exitoso, advierten las autoridades sanitarias.
“Llevar a cabo pruebas de detección periódicamente es clave para detectar el cáncer colorrectal en las etapas tempranas y se podrían prevenir muchas muertes”, dijo Djenaba Joseph, experta en cáncer de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), que conmemoran en marzo el “Mes Nacional de Concienciación del Cáncer Colorrectal”.
Según los CDC si todas las personas mayores de 50 años tuvieran revisiones periódicas se podrían evitar cerca del 60 por ciento de las muertes a causa de esta enfermedad.
De acuerdo con un estudio de este organismo, casi 150,000 personas fueron diagnosticadas con cáncer de colon en Estados Unidos en el 2004 y más de 53,000 murieron.
Este tipo de cáncer afecta tanto a hombres como a mujeres, y a todos los grupos étnicos por igual, de acuerdo con los CDC, aunque algunos estudios indican que tener un estilo de vida con mayor actividad física y mantener un peso saludable puede ayudar a disminuir el riesgo de desarrollar la enfermedad.
“Los hispanos son uno de los grupos con menor incidencia e índice de muerte con respecto a este tipo de cáncer, pero eso no quiere decir que no los afecte o que deban dejar de hacerse pruebas periódicas para su detección”, aseveró Joseph.
Según cifras de los CDC cerca de 72,000 hombres y 69,000 mujeres fueron diagnosticadas con este tipo de cáncer en el 2005.
Si bien no se conocen las causas exactas de la mayoría de los casos de cáncer colorrectal, según los expertos cerca del 75 por ciento de estos se dan en personas que no tenían factores de riesgo previos.
En muchos casos el cáncer colorrectal se desarrolla a partir de pólipos precancerosos en el colon o el recto, por lo que las autoridades destacan la importancia de realizarse pruebas de detección temprana que puedan señalar la presencia de estos y removerlos antes de que se conviertan en cáncer.
Además de los pólipos, otro de factores que los expertos aseguran pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer colorrectal es la presencia de algunas afecciones intestinales, como la enfermedad inflamatoria intestinal, también conocida como colitis ulcerosa o enfermedad de Chron.
De acuerdo con los CDC, el cáncer colorrectal no suele presentar síntomas en las etapas iniciales, aunque en los casos en los que se presentan estos pueden incluir: sangre en las heces, cambios en los hábitos al ir al baño o heces más delgadas de lo normal y malestar general en el estómago sin una causa aparente.
Otros síntomas comunes pueden ser un aumento en la frecuencia de gases, sensación de dolor o indigestión y pérdida de peso sin razón o fatiga crónica, advierten.
Si bien estos síntomas pueden estar relacionados a otras enfermedades, las autoridades recomiendan no ignorarlos y consultar con el médico para que determine si se deben llevar a cabo análisis posteriores para descartar la presencia de la enfermedad.
Uno de los exámenes más comunes para detectar la presencia de células cancerosas en el colon es la prueba de sangre oculta en heces (FOBT), que busca muestras de sangre en el interior de las heces y que en caso de dar positiva generalmente se procede a llevar a cabo una colonoscopia.
La colonoscopia es una prueba mediante la cual se introduce un tubo angosto por el recto para revisar el colon y tomar muestras de tejido o células para un análisis más detallado.