MÉXICO, D.F.— Son grandes, pero también muy femeninas y sofisticadas. Se presentan en pieles exóticas, charol acolchado y modernos acabados metalizados. Se llevan en todos los tonos, aunque destacan el blanco, el negro, el rojo, el rosa intenso y los estampados.
Se trata de las bolsas de Valentino Garavani, que condensa sus 50 años de experiencia en la moda internacional en estos accesorios, los favoritos de las mujeres elegantes para los que hay una lista de espera.
No llevan logotipos ostentosos, pues para este creador, que actualmente es motivo de una retrospectiva en el Museo de las Artes Decorativas de París, no se necesita ser llamativo para ser elegante.
Eso sí, las bolsas se adornan con herrajes, tienen muchos compartimentos y están terminadas a mano.
"Son especiales para mujeres que no necesitan que la bolsa grite una firma, que saben que ellas llevan al accesorio y no al revés", asegura Rafael Ortega, experto de esta firma, cuya boutique de Masaryk, en Ciudad de México, ha tenido un éxito arrollador, así como en Saks Fifth Avenue de esta ciudad.
Para la noche, nada como los "sobres" en pedrería o las caprichosas formas terminadas en flor, acordes con los estilos románticos de sus vestidos llenos de vuelos.
Los más llamativos con los bordados antiguos y los broches de perlas.









