En una rara oportunidad concedida a un medio de comunicación hispano, el periódico La Raza del grupo ImpreMedia sostuvo una entrevista exclusiva con Melinda French Gates, esposa del hombre más rico del mundo Bill Gates y titular junto con su marido de la Fundación Bill & Melinda Gates, el grupo filantrópico privado más grande del planeta.
En el entorno de la conferencia anual del Consejo Nacional de La Raza en Chicago, nos sorprendió la sencillez de la señora Gates, pero también la gran pasión que imprime a sus conceptos, a su lucha por la equidad educativa para todos los pobladores de este país. Sin más preámbulo, conozca cómo ve esta personalidad mundial a la comunidad latina de los EEUU.
-¿Qué fortalezas observa en la comunidad hispana, pero también cuáles son los mayores retos para este sector de la población?
He sido afortunada de estar en el Gran Valle de Texas durante el último año, pude visitar a múltiples familias hispanas y fácilmente puedo recordar ese viaje y la fortaleza de esa comunidad latina en particular de involucrarse en el hecho de que actualmente nuestras escuelas no son equitativas para todos los estudiantes, pero esos padres tienen el propósito de tener escuelas equitativas en sus comunidades.Veo que la comunidad latina, cuando identifica algún problema común, se conjunta para hacer algo al respecto y dice vamos a crear un cambio. Lo he visto y sigo viéndolo a través de todo el país. Por eso estoy emocionada de hablar en la conferencia anual del Consejo Nacional de La Raza. Veo a este grupo, a esta base comunitaria diciendo: bien, necesitamos un cambio en nuestra comunidad y vamos a lograrlo también en todo el país. Observo que son una poderosa voz de sus representados.
-El alto nivel de abandono de estudios entre los latinos involucra una falla de muchos padres. ¿Qué decir a los padres para que no permitan que sus hijos abandonen sus estudios?
Algunos de los padres con los que he conversado hablan mucho sobre los problemas que observan en los distritos escolares. Debemos empezar por saber cuál es el problema en las escuelas, por qué los alumnos no quieren estar en esa escuela, por qué sus padres no los están empujando a quedarse en las escuelas.
Creo que si observamos lo que está ocurriendo en el sistema escolar, si los chicos van a clase y su maestro no es un mentor efectivo se aburren; el maestro se aburre y los alumnos se aburren. Si el maestro no está emocionado de enseñar ciencias a esos chicos y hacer que esa materia sea interesante, entonces los alumnos no quieren permanecer en el salón de clases.
Hay que empezar por cada escuela, asegurarnos de que cada institución cuente con maestros que son efectivos en el salón de clases, que podamos medir su éxito a través del progreso de los alumnos. Entonces podremos decir a los padres latinos: tenemos estos grandiosos maestros, tenemos una escuela efectiva, ahora deben encargarse de que sus hijos asistan a clases.
Pero también a la vez necesitamos decir a los padres latinos: si están en un distrito escolar donde su escuela no es buena, necesitan levantarse y decir algo al respecto. Deben participar en el consejo escolar, deben exigir una mejor educación para sus hijos.
Ahora es el momento preciso porque estamos teniendo un debate nacional –por fin– sobre qué debemos hacer para tener excelentes escuelas para nuestros hijos. Podemos verlo desde el Presidente (Barack Obama) hasta el Secretario de Educación (Arne Duncan), y empezamos a verlo más a través de la nación. Ahora es el momento para que esos padres latinos digan: vamos a encargarnos de mantener a nuestros hijos en la escuela, pero exigimos mejores escuelas con maestros efectivos.
-¿Qué hacer con esos maestros que no quieren asumir su responsabilidad por el desempeño académico de sus alumnos?
Una de las cosas en las que hemos sido muy buenos durante los últimos ocho años es en decirnos a nosotros mismos como sociedad que necesitamos evaluar a nuestros niños, mantener una serie de estándares para identificar si nuestros hijos están aprendiendo en la escuela.
Ahora como sociedad debemos buscar que los maestros también mantengan una serie de estándares, cómo saber si tenemos a un mentor efectivo en el salón de clases. ¿Estamos gratificándolos bien, estamos capacitándolos bien, estamos midiendo correctamente año tras año si estos maestros están obteniendo avances?
Sabemos en estos momentos, gracias a diversas investigaciones a nivel nacional, que si ubicamos a un maestro efectivo frente a un alumno durante tres años consecutivos puedes elevar las calificaciones de ese niño en 20 puntos y eso es una gran diferencia.
Por lo tanto, si ya sabemos que un maestro efectivo hace la diferencia, entonces necesitamos una serie de estándares para medir la efectividad de los mentores a nivel nacional. Y ya empezamos a ver que hay entidades interesadas en ese proceso, (porque) 46 estados han firmado para empezar a tener una serie de medidas y saber si sus maestros realizan una labor efectiva.
-Es común el bilingüismo entre los alumnos hispanos e incluso hay programas educativos bilingües. ¿Qué opina de enseñar por lo menos dos idiomas a todos los estudiantes en este país?
Creo que mientras más integrados estén los chicos en el salón de clases, y ello es fundamental ya sea si están aprendiendo ciencias, español, inglés o literatura, al final aprenden unos de otros. Por ejemplo, en una clase de literatura los alumnos estudian en conjunto una obra y obtienes el punto de vista de todo tipo de niños. Ya sean afroamericanos, blancos o latinos, hablando en conjunto sobre su punto de vista en torno a una novela es realmente importante. Si los chicos pueden empezar a hablar el idioma de otros compañeros creo que se construye un vínculo común entre ellos y añade valor a su experiencia en la escuela.
-¿Cuáles son las materias que nuestros niños necesitan estudiar más?
Precisamente esto es algo que empezó a analizarse a través del país. Inició porque empezamos a observar que estábamos graduando alumnos, pero no siempre nos aseguramos que estuvieran listos para la universidad. Entre la comunidad latina el 50% de sus estudiantes se gradúan de high school, pero realmente sólo un 20% está listos para la universidad y por ello necesitamos imponer una serie común de estándares. Definir lo que nuestros hijos necesitan aprender en high school para que estén preparados para luego ir a la universidad.
Por lo tanto, el objetivo debe ser cuatro años rigurosos de matemáticas; también varios años de ciencias rigurosas; igualmente excelente dominio del inglés y cuando me refiero a esto implico la necesidad de que los estudiantes tomen clases de nivel avanzado de inglés sin importar si el inglés o español es su primer idioma. En este caso, si los alumnos toman clases de nivel avanzado en inglés sabemos que estarán listos para la universidad, que serán buenos escritores, porque necesitan esa clase de aptitudes en la universidad.
-Debo insistir en lo siguiente: ¿Cuál es la mayor fortaleza que usted ve en la comunidad hispana?
Cada vez que me involucro con los latinos observo que son una comunidad muy fuerte, con poder. Ya sea en el sur de Los Ángeles o el sur de Texas, cuando los hispanos ven algo que no les gusta lo denuncian y lo cambian, dicen vamos a hacer un cambio. Creo que por esa fortaleza saben que ésta es una gran oportunidad para obtener una educación. Y si tú obtienes una educación en este país puedes ir a cualquier parte. Todavía no he conocido a ningún padre latino que diga que no aprecia la educación y precisamente por su fortaleza de carácter la mayoría de ellos está actuando para que sus hijos obtengan una mejor educación.
-Hay muchos inmigrantes hispanos que fallan en integrarse plenamente a la sociedad estadounidense. ¿Cuál sería su recomendación en este sentido?
Sean parte de la educación de sus hijos. Conversando con familias en una colonia de Texas me decían: vinimos a este país y ni yo ni mi esposo hablamos buen inglés, pero nuestros hijos están aprendiendo inglés en la escuela y ese aprendizaje me lo transfieren a mí y a mis hijos más pequeños. Eso ayuda a que toda la familia se integre, ayuda a la integración de los padres en la comunidad, por supuesto ayuda a la integración de sus hijos y facilita la rápida asimilación de los menores. Así es como veo la integración de las comunidades, siendo parte del sistema escolar nos conjunta a todos por igual.
-¿Hay algo que desee agregar, quizá un mensaje especial para la comunidad hispana?
Una de las razones por las que estoy en la conferencia anual del Consejo Nacional de La Raza es porque creo que hay un enorme poder en la comunidad hispana cuando se trata de denunciar algo y reclamar lo que se quiere.
La educación en este país es un derecho civil, no es un privilegio, no es algo que sea únicamente para un cierto grupo y no para otros. Es un derecho civil en nuestra sociedad que todo mundo, sin importar de dónde venga, debe ser educado.
Por ello es vital tener a la comunidad hispana unida exigiendo a nuestro sistema de educación, advirtiendo que actualmente el sistema no es efectivo. Seamos honestos, veamos las estadísticas, no está bien decir que sólo el 20 por ciento de los estudiantes latinos están listos para ir a la universidad.
Vamos a asegurarnos de que si tengo una escuela que no está funcionando para mi hijo voy a denunciarlo. Y no sólo voy a denunciarlo en mi comunidad, sino voy a ser parte de un movimiento social más amplio que exija la instauración de políticas y medidas adecuadas que aseguren la efectividad de escuelas que apoyen a nuestros alumnos.
Sabemos que la universidad es importante y queremos asegurarnos que nuestros hijos asistan a ella y finalicen sus estudios superiores con éxito. Unirse todos con ese objetivo es muy importante para toda la sociedad.