Mientras llega un nuevo plan del gobierno (¡si es que al fin llega!) para hacer más accesible el cuidado de la salud, aprende a controlar tus costos de atención médica, que van subiendo aceleradamente.
Examínate de gratis
La detección a tiempo de los problemas de salud puede salvar tu vida y ahorrarte muchísimo dinero. El Great American Health Check puede darte una evaluación de salud personalizada en línea en www.cancer.org. Recientemente, AARP y Walgreens han lanzado una Gira de Salud (Wellness Tour) que da exámenes de presión sanguínea, colesterol y glucosa gratis a comunidades en todo el país. Además, si no tienes seguro, puedes conseguir inmunizaciones, chequeos y cuidado dental en clínicas de fondos federales, donde pagas lo que puedas según tu ingreso. Ve a findahealthcenter.hrsa.gov para encontrar una de esas clínicas cerca de tu casa.
Pelea por los precios
Si perdiste hace poco tu trabajo, o tu deducible es enorme, trata de negociar un precio con tu médico. Antes de eso, llama a tu aseguradora de salud y pregúntale al representante cuánto cubre esa compañía por el tipo de servicio que necesitas. Luego, díselo al médico y si no quiere bajarte el precio, busca un médico que sí lo haga.
Revisa tus cuentas
Dicen los expertos que en ocho de cada 10 facturas del médico o del hospital hay errores. Lleva la cuenta de todos los procedimientos que te haces y las medicinas que te dan.
Busca buenos precios de medicamentos
El Internet es un buen sitio para comparar precios con los de las farmacias, y ten en cuenta que dos farmacias distintas en tu mismo barrio pueden tener precios muy diferentes. Revisa el sitio que tiene Consumer Reports sobre las mejores medicinas de acuerdo a su precio (en http://www.consumerreports.org/health/best-buy-drugs/index.htm).
Hay planes de salud que tienen servicios especiales de compra y envío de medicinas por correo que salen más baratos, lo que también consigues en los clubes de ahorro en medicinas que tienen farmacias como Walgreens o Kmart, donde hasta tres meses de suministro de un fármaco pueden salir más baratos que un solo mes si no eres miembro del club de ahorro.
Mientras llega un nuevo plan del gobierno (¡si es que al fin llega!) para hacer más accesible el cuidado de la salud, aprende a controlar tus costos de atención médica, que van subiendo aceleradamente.
Examínate de gratis
La detección a tiempo de los problemas de salud puede salvar tu vida y ahorrarte muchísimo dinero. El Great American Health Check puede darte una evaluación de salud personalizada en línea en www.cancer.org. Recientemente, AARP y Walgreens han lanzado una Gira de Salud (Wellness Tour) que da exámenes de presión sanguínea, colesterol y glucosa gratis a comunidades en todo el país. Además, si no tienes seguro, puedes conseguir inmunizaciones, chequeos y cuidado dental en clínicas de fondos federales, donde pagas lo que puedas según tu ingreso. Ve a findahealthcenter.hrsa.gov para encontrar una de esas clínicas cerca de tu casa.
Pelea por los precios
Si perdiste hace poco tu trabajo, o tu deducible es enorme, trata de negociar un precio con tu médico. Antes de eso, llama a tu aseguradora de salud y pregúntale al representante cuánto cubre esa compañía por el tipo de servicio que necesitas. Luego, díselo al médico y si no quiere bajarte el precio, busca un médico que sí lo haga.
Revisa tus cuentas
Dicen los expertos que en ocho de cada 10 facturas del médico o del hospital hay errores. Lleva la cuenta de todos los procedimientos que te haces y las medicinas que te dan.
Busca buenos precios de medicamentos
El Internet es un buen sitio para comparar precios con los de las farmacias, y ten en cuenta que dos farmacias distintas en tu mismo barrio pueden tener precios muy diferentes. Revisa el sitio que tiene Consumer Reports sobre las mejores medicinas de acuerdo a su precio (en http://www.consumerreports.org/health/best-buy-drugs/index.htm).