Rubén Moreno/ ruben.moreno@laopinion.com
Desde el próximo curso será más caro estudiar en cualquiera de los campus de las universidades públicas de California. Tanto la Junta de Regentes de la Universidad de California (UC) como la de Cal State (CSU), se aprestan en los próximos días a aprobar un incremento en las matrículas de los estudiantes para combatir el déficit fiscal que enfrenta cada organismo.
En el caso de UC, cuyos regentes discutirán este punto mañana jueves durante una sesión telefónica, el incremento será del 9.3%, lo que equivale a que los estudiantes que están por licenciarse tendrán que pagar 662 dólares más al año.
Entre tanto, aunque el aumento considerado en Cal State es mayor, fijado en el 10%, el coste adicional que tendrán que pagar sus alumnos será inferior, luego de que las tasas en esta institución son más baratas. El aumento para quienes cursan una licenciatura será de 306 dólares más por año académico.
Los máximos responsables de ambas instituciones apelan a la situación financiera que enfrentan las universidades al ver reducidos los fondos que reciben del estado, luego del déficit consignado en California. El sistema de UC debe equilibrar 437 millones de dólares en su partida presupuestaria, mientras que los administradores de Cal State deben hacer lo propio para ajustar casi 600 millones de dólares hasta finales del próximo curso.
Mark Yudof, presidente de UC, recordó recientemente que la universidad "sometió un presupuesto que no contemplaba aumento en las tasas, pero el presupuesto que la Legislatura nos envió de regreso asumió un 9.3% de incremento en las colegiaturas".
Por su parte, Charles Reed, canciller de Cal State, dijo ayer tras haberse reunido en días pasados con algunos legisladores que "la economía de California continua en declive" y que "todo el mundo tiene que compartir" la responsabilidad de sacar al estado fiscalmente a flote.
"Nosotros tenemos 460 mil estudiantes que educar, y lo que me preocupa es que tenemos que asegurar y mantener la calidad de servicio y de enseñanza tanto como nos sea posible", indicó al justificar el aumento en las colegiaturas.
Los incrementos no han sentado nada bien entre algunas organizaciones que defienden los derechos de los estudiantes, tras señalar que los más perjudicados serán, una vez más, quienes de por sí cuentan con menos recursos.
"Sabemos que el acceso a la universidad no es igual entre las minorías y que el precio de completar una educación superior se hace cuesta arriba para muchas familias, hasta el punto de cuestionar el deseo de ir a estudiar y de integrarse en una carrera profesional", señaló Carmen Íñiguez, que es directora de la alianza estatal de la Campaña por la Educación de Calidad.
"Estamos en un momento de la crisis donde todo tiene impacto en las vidas, donde todo se derrumba, pero también es la oportunidad para organizarse y luchar para que mejoren las cosas y se invierta más en la educación pública, ya que de lo contario la tentación, tras terminar la secundaria, será buscar un trabajo para ayudar económicamente en casa, en lugar de prepararse mejor en la universidad", agregó.
Un estudio reciente del Instituto de Asuntos Públicos de California (PPIC) señala que el estado sufrirá la escasez de un millón de licenciados con títulos profesionales en 2025 para realizar los trabajos que se demanden en ese entonces.
Desde la misma organización se apunta que, en la actualidad, la tasa de desempleo en California alcanza el 13% entre quienes sólo terminaron la secundaria, mientras que para quienes cuentan con una licenciatura ronda el 6%.
Tras el aumento, el precio por colegiatura para quienes cursen una licenciatura en UC será, en promedio, de 8,720 dólares al año, mientras que en Cal State quedará establecido en 3,354 dólares al año.
Quienes estudien para conseguir una credencial de maestro en Cal State el monto final será de 3,894, al tiempo que los estudiantes de postgrado verán aumentado los cargos en 210 dólares por semestre, para establecerse en 4,134 dólares la colegiatura anual.
No obstante, desde las mismas universidades se señala que, a medida que suben los precios de las matrículas, también crece el compromiso a la hora de proveer ayuda financiera a los estudiantes. De los 152 millones de dólares que UC espera recaudar una vez aplicado el aumento, el 33% de dichos fondos será destinado a concesión de becas y ayuda.
De forma similar sucede en Cal State, donde de los 127 millones de dólares que se esperan recibir, 42 millones serán dedicados a otorgar ayuda financiera.
"Tenemos uno de los programas de ayuda financiera más fuertes que existen en las universidades, a la vez que estamos haciendo todo lo posible para mantener los precios asequibles", dijo Robert Turnage, vicecanciller asistente de presupuesto en Cal State. "Y aún tras el incremento, seguimos siendo una de las universidades públicas más baratas".
De acuerdo con Turnage, el 80% del alumnado en Cal State recibe algún tipo de ayuda monetaria, beca o exención, por lo que "el aumento en la colegiatura será cubierto" sin que los estudiantes tengan que preocuparse por desembolsar más.
"El 20% de los alumnos restantes podrán asumir el aumento en los préstamos que reciben o en los arreglos que se hacen en la universidad sobre las opciones de estudiar y trabajar", añadió.
"Siempre afecta la percepción de que la educación superior es muy cara, pero tenemos que recordar al público que existe ayuda financiera, a la vez que tenemos que asegurarnos de que el gobierno estatal incluya suficientes fondos para cubrir el incremento de costos en las universidades. De esa forma, el impacto no se siente tanto", dijo Michelle Siqueiros, directora de la Campaña por la Oportunidad Colegial.
Cada campus universitario cuenta con una oficina de ayuda financiera, a la que Siqueiros recomienda asistir para conocer todas las opciones disponibles que tienen los alumnos de cara a pagar sus colegiaturas. Además, a través de la página de internet www.latinocollegedolars.org también se puede obtener información sobre las becas disponibles para los estudiantes.
Rubén Moreno/ ruben.moreno@laopinion.com
Desde el próximo curso será más caro estudiar en cualquiera de los campus de las universidades públicas de California. Tanto la Junta de Regentes de la Universidad de California (UC) como la de Cal State (CSU), se aprestan en los próximos días a aprobar un incremento en las matrículas de los estudiantes para combatir el déficit fiscal que enfrenta cada organismo.
En el caso de UC, cuyos regentes discutirán este punto mañana jueves durante una sesión telefónica, el incremento será del 9.3%, lo que equivale a que los estudiantes que están por licenciarse tendrán que pagar 662 dólares más al año.
Entre tanto, aunque el aumento considerado en Cal State es mayor, fijado en el 10%, el coste adicional que tendrán que pagar sus alumnos será inferior, luego de que las tasas en esta institución son más baratas. El aumento para quienes cursan una licenciatura será de 306 dólares más por año académico.
Los máximos responsables de ambas instituciones apelan a la situación financiera que enfrentan las universidades al ver reducidos los fondos que reciben del estado, luego del déficit consignado en California. El sistema de UC debe equilibrar 437 millones de dólares en su partida presupuestaria, mientras que los administradores de Cal State deben hacer lo propio para ajustar casi 600 millones de dólares hasta finales del próximo curso.
Mark Yudof, presidente de UC, recordó recientemente que la universidad "sometió un presupuesto que no contemplaba aumento en las tasas, pero el presupuesto que la Legislatura nos envió de regreso asumió un 9.3% de incremento en las colegiaturas".
Por su parte, Charles Reed, canciller de Cal State, dijo ayer tras haberse reunido en días pasados con algunos legisladores que "la economía de California continua en declive" y que "todo el mundo tiene que compartir" la responsabilidad de sacar al estado fiscalmente a flote.