Los personajes Elmo (izq.) y Grover, durante una actuación en ‘Plaza Sésamo’, como se conoce el programa en México, o ‘Sesame Street’, nombre de la serie en EEUU. (FOTO: EFE)
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Millones de niños de todo el mundo han tenido sus primeras nociones sobre colores, números, formas y tamaños, y sobre el mundo en el que viven, a través de muñecos como los inseparables amigos Ernie y Bert de Sesame Street, cuyo primer programa se emitió el 10 de noviembre de 1959 en la televisión pública de Estados Unidos.

Cuatro décadas y 4,135 episodios después, los muñecos del desaparecido Jim Henson —el legendario creador de The Muppet Show, con la cerdita Piggy y La rana René— se han instalado en las televisiones de todo el mundo, desde Latinoamérica hasta China, pasando por países tan dispares como Rusia, Sudáfrica y la India.

En Latinoamérica, la versión adaptada se conoce como Plaza Sésamo, y sus protagonistas principales fueron rebautizados: Bert es Beto, Ernie es Enrique; el Cookie Monster es Lucas, el Comegalletas, y Big Bird es Abelardo.

Sesame Workshop es la organización educativa sin ánimo de lucro que cambió la televisión para siempre con el legendario Barrio Sésamo, y ahora produce los programas locales en todo el mundo.

De ahí que tras la diversión que ven los más pequeños en la tele se esconda un trabajo diseñado por especialistas en educación, desarrollo infantil, psicología y salud, que desarrolla asuntos de interés público en cada temporada.

Por ejemplo, en Plaza Sésamo, que funciona desde 1972 como adaptación mexicana y latinoamericana de Sesame Street, esta temporada se dedica al tema de Hábitos saludables para toda la vida, para fomentar entre los pequeños y las personas que los tienen a su cargo maneras sencillas de cuidar el cuerpo.

Para esta campaña, Sesame Workshop —que destina sus ingresos y las donaciones a investigaciones educativas y el contenido creativo— contó con la colaboración de profesores de la Universidad Autónoma de Querétaro, México, y del Instituto Nacional de Salud Pública de México.