Los padres deben repasar con sus hijos de edad escolar la importancia de hábitos como lavarse bien las manos. (FOTO: Archivo/La Opinión)
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Irse a la cama temprano, vestirse por sí solo o comer por su propia mano son algunos hábitos que forman parte de la educación del niño en sus diferentes etapas.

Quienes definen el momento de reforzar estos hábitos son los padres; sin embargo, existen tareas que deben alcanzarse de acuerdo a la edad del menor y a los logros que debe cumplir de acuerdo a la etapa en la que se encuentre.

La psicóloga Mayra Navarro señala que los hábitos deben empezar a desarrollarse cuando se percibe que el menor es maduro neurológicamente para controlarlo.

"Hay que tomar en cuenta la maduración física del niño para emprender acciones que desarrollen la individualidad y comportamiento.

"No hay que privar ni sobregratificar los patrones de aprendizaje, sino ser creativos y llevar un sistema de objetivos y metas sin ser muy gratificantes ni severos, para generar buenas conductas en el niño".

Y es que en el momento en el que se empiezan a establecer hábitos, los padres pueden ser demasiado estrictos o premiar en exceso al menor cuando alcanza un logro, por lo que debe cuidarse ser lo más equilibrado posible.

En el tema del sueño, Navarro comenta que es fundamental inducir horarios apropiados, evitando estímulos y llevando a cabo rutinas que el infante ya conozca y acepte.