Mejora su rendimiento escolar con una dieta balanceada. (Foto: Vista Magazine)
Está probado que una dieta saludable y balanceada facilita el buen rendimiento escolar. Eso implica no solo comer una variedad de cosas saludables, sino tambien comer a las horas indicadas (un buen desayuno, una merienda de mediamañana, un almuerzo completo, “snack” por la tarde, y, por supuesto, la cena familiar).
Como uno no está con sus hijos a toda hora, y los niños muchas veces pueden escoger entre diferentes opciones en el almuerzo escolar, hay enseñarles poco a poco a asumir la responsibildad de alimentarse bien.
Para empezar, recomiendo llevar sus hijos al supermercado para consultar y comprar con ellos los alimentos para los almuerzos que desearía consumir.La ocasión es ideal para introducirle opciones más saludables y sobretodo duraderas. (Y como madre tambien les recominedo mucha paciencia y tolerancia).
Uno de los recursos mas valiosos es recurrir a la siempre socorrida loncherita, esa costumbre familiar tan útil y efectiva que aún cuando los muchachos tengan almuerzo en la escuela, es un suplemento valioso que los ayuda a evolucionar en el cambio de la alimentación.
Pregunteles qué quieren llevar, tenga siempre varias opciones, motivelos a preparar sus propios alimentos y sobre todo, recuérdeles que es loable compartir con sus amiguitos o regresar lo que no consuman para que aprendan a no desperdiciar y a tener conciencia de que la comida no se bota porque cuesta dinero y esfuerzo a sus padres.
Tener opciones no les da derecho a botar aunque sí a compartir ya que hay muchos niños en el mundo que no tienen nada que comer y van a la escuela con el estomago vacio.
Está probado que una dieta saludable y balanceada facilita el buen rendimiento escolar. Eso implica no solo comer una variedad de cosas saludables, sino tambien comer a las horas indicadas (un buen desayuno, una merienda de mediamañana, un almuerzo completo, “snack” por la tarde, y, por supuesto, la cena familiar).
Como uno no está con sus hijos a toda hora, y los niños muchas veces pueden escoger entre diferentes opciones en el almuerzo escolar, hay enseñarles poco a poco a asumir la responsibildad de alimentarse bien.
Para empezar, recomiendo llevar sus hijos al supermercado para consultar y comprar con ellos los alimentos para los almuerzos que desearía consumir.La ocasión es ideal para introducirle opciones más saludables y sobretodo duraderas. (Y como madre tambien les recominedo mucha paciencia y tolerancia).
Uno de los recursos mas valiosos es recurrir a la siempre socorrida loncherita, esa costumbre familiar tan útil y efectiva que aún cuando los muchachos tengan almuerzo en la escuela, es un suplemento valioso que los ayuda a evolucionar en el cambio de la alimentación.
Pregunteles qué quieren llevar, tenga siempre varias opciones, motivelos a preparar sus propios alimentos y sobre todo, recuérdeles que es loable compartir con sus amiguitos o regresar lo que no consuman para que aprendan a no desperdiciar y a tener conciencia de que la comida no se bota porque cuesta dinero y esfuerzo a sus padres.