Los Angeles (EFE).- Los padres de familia de estudiantes del condado de Kern -la mayoría de ellos hispanos- han pedido la aprobación de una medida que limite la utilización de pesticidas cerca de las escuelas donde estudian sus hijos.
Por tratarse de un área de alta utilización agrícola, los centros escolares están situadas muy cerca de los campos de cultivo y los fumigantes alcanzan a los pequeños, señalaron varios padres de familia del Valle Central de California.
"Buscamos que el condado de Kern respete esas zonas como libres de cualquier tipo de contaminación dentro de un cuarto de milla de las escuelas", aseguró a Efe Armando Belenes vicepresidente nacional de la Unión de Campesinos (UFW, en inglés).
"Muchas áreas del condado tienen escuelas muy pegadas a los cultivos y esos químicas pueden ser llevados por el viento u otros medios a los alumnos ", agregó.
Belenes aclaró que la semana pasada hubo tres reuniones con grupos comunitarios, donde se expresó a la Comisión Agrícola del Condado la preocupación de los habitantes y se respaldó una medida que reglamenta la aplicación de los pesticidas cerca de las escuelas.
Los líderes comunitarios, con el apoyo de UFW, han motivado a la comunidad para que participe y muestre la necesidad de ampliar las franjas de protección contra las fumigaciones.
Actualmente la zona de protección para la aplicación aérea de pesticidas de uso restringido alrededor de áreas residenciales, campos de cultivo ocupados, escuelas en funcionamiento y durante las actividades escolares después de clases, es de un cuarto de milla pero no hay restricciones para la aplicación desde el suelo, por tractores o fumigadoras o a pie.
Dirigentes de la "Campaña Aire Seguro para Todos en el Condado de Kern", consideran que en el futuro las franjas de protección deberán incluir áreas residenciales o comerciales y los campos de cultivo mientras los trabajadores estén presentes.
"Los pesticidas no deben ser aplicados cerca de donde las personas viven, trabajan, rezan o juegan", reclamó en una de las reuniones Lupe Martínez subdirectora del Centro de Raza, Pobreza y Medio Ambiente.
"No nos sacrificaremos por las ganancias de las compañías agroquímicas. Es un derecho humano básico el respirar aire limpio y seguro", afirmó.
Un estudio realizado por el Departamento de Servicios de Salud de California y el Instituto de Salud Pública de Oakland encontró que los niños cuyas madres vivían -durante el primer trimestre de embarazo- cerca de lugares donde se aplicaban cierto tipo de pesticidas tuvieron un riesgo seis veces mayor de desarrollar desórdenes del espectro el autismo.
"Sé que los pesticidas son muy peligrosos para mi hijo, no sólo para su salud sino también porque pueden afectar su capacidad de aprender", declaró en un testimonio presentado por UFW, Héctor García padre de un niño de ocho años.
Belenes -también padre de familia- explicó que las consecuencias de la contaminación por pesticidas muchas veces no se notan inmediatamente, "sino incluso muchos años después. En muchos casos no hay una relación inmediata que pueda ser comprobada".
Los promotores de la campaña argumentan que, además de que el condado de Kern es el segundo en utilización de pesticidas en California, no existen restricciones unificadas para la aplicación de pesticidas desde el suelo y este tipo de aplicación constituye la mayoría de las fumigaciones.
Señalaron que hay estudios que han demostrado que los pesticidas son llevados -por el viento principalmente- a áreas aledañas que no están contempladas en la fumigación.
"Necesitamos asegurar que nuestros niños están en escuelas seguras donde su salud está protegida y donde no son afectados por los pesticidas", afirmó García al recordar que, por ejemplo, la escuela elemental El Camino Real en Arvin, -donde el 97 por ciento de sus cerca de 750 estudiantes son hispanos- queda en frente de un viñedo, cruzando la calle.
Según cifras del censo de 2008, en el condado de Kern -localizado en el Valle Central de California al noroeste de Los Ángeles- el 46 por ciento de su población de cerca de 790.000 habitantes es de origen hispano.
El condado cuenta con más de 200.000 trabajadores méxico-americanos, la mayor concentración en el país de trabajadores migrantes para cosechas de temporada.
Casi el 40 por ciento de su población es menor de 16 años, incluyendo alrededor de 70.000 niños menores de cinco años.
"Es tiempo de reconocer que tenemos que buscar otros métodos para hacer algo próspero de la agricultura sin estar envenenando o exponiendo a otras personas y especialmente a los niños a estos peligros", concluyó Belenes.