Junio es el mes del año en el cual muchas parejas deciden casarse. Es mucho más simple planificar una boda, que la convivencia matrimonial a largo plazo.
Si bien el deseo de las parejas que se casan es mantener la llama del amor encendida para siempre, muchos matrimonios fracasan al primer año.
La doctora Linda Miles, terapeuta familiar, explica que esto ocurre cuando los cónyuges no tienen claro desde el principio el significado del compromiso matrimonial y sus exigencias.
"Cuando una pareja se casa, implícitamente son dos personas y un bebé. Ese bebé es la relación matrimonial que debe cuidarse día tras día con dedicación y esmero", afirma Miles, autora de varios libros para ayudar a las parejas a conservar el amor y la pasión.
No a la manipulación
La experta señala que cuando existe un amor conyugal verdadero los esposos confían y se apoyan. Igualmente, cada uno acepta los defectos del otro y trata de superar los propios. "Si queremos que el amor perdure en nuestro matrimonio, nunca debemos casarnos con la ilusión de moldear a nuestra pareja hasta el nivel de perfección que hemos idealizado. Nunca debemos casarnos con un ‘potencial’, sino con un amor real entre dos personas que acepta defectos y fracasos", dice Miles.
Afirma que la manipulación y el control son enemigos vitales en cualquier relación.
Otro aspecto importante que mantiene una relación amorosa, dice, es el compromiso a crecer como individuo y como pareja. Para esto debemos tratar de superar defectos, particularmente aquellos que más desagradan a nuestro cónyuge.
Respeto y buena comunicación
Miles explica que el respeto y la buena comunicación son también claves en la perduración del amor y la pasión de una relación conyugal.
"La agresión y los ataques permanentes son destructivos para la pareja. Estas actitudes negativas son dañinas porque lastiman e interfieren con la felicidad y la paz mental de nuestro cónyuge", dice.
Afirma que el amor no puede mantenerse sin una buena comunicación entre los cónyuges. Para ello, hay que saber escuchar y mostrar interés por todo lo que dice la pareja y por todo lo que le rodea en su vida cotidiana dentro y fuera de casa.
El contacto visual dulce y el lenguaje corporal agradable debe cuidarse para una buena comunicación.
Capacidad para reinventarse
La doctora Miles afirma que cuando un matrimonio es firme y maduro supera los cambios físicos que se presentan en la pareja y en su actividad sexual.
"Una pareja sólida tiene la capacidad de reinventarse en cada etapa de la vida. Tiene la capacidad de dejar a un lado lo artificial y crear una conexión matrimonial mucho más profunda. Puede disfrutar la vida matrimonial sin la presencia de una vida sexual intensa. Las parejas inmaduras no pueden mantenerse unidas sino existe el sexo", apunta la experta.
Explica que, por lo general, la libido de la mujer se afecta con los cambios hormonales. "Por eso es importante que los esposos tengan entre ellos la suficiente confianza y respeto para hablar de sus afecciones biológicas, sus sensaciones y satisfacciones sexuales".
Escapa a la negatividad
La experta Miles explica que la actitud triste, monótona y depresiva mata el entusiasmo y la pasión de la vida matrimonial.
"Cuando una pareja se divierte, el cariño se mantiene despierto", afirma Miles.
A aquellos que por naturaleza tienden a ser depresivas/os, la terapista aconseja practicar las siguientes técnicas que ayudan a atraer la felicidad:
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Respira profundamente cuando estés triste, para así dejar salir la negatividad y darle paso a la alegría.w
Visualiza cada acción de la vida con eventos alegres.w
Busca ayuda médica o psicológica cuando el estado de depresión es crónico.