Alejandra Melgoza Ciro Cesar/La Opinión
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"No se puede hacer trabajo de voluntaria a menos que a una le guste, sienta pasión por lo que está haciendo y ponga el corazón", asegura Alejandra Melgoza, una de las mujeres destacadas de la categoría de salud. La oriunda de la ciudad de México comenzó su trabajo voluntario en 1991 y desde entonces ha colaborado de manera ininterrumpida con distintas organizaciones de ayuda a la comunidad.

"Cuando empecé mi trabajo voluntario, estaba pasando por un momento de gran depresión y el ayudar a otros me ayudó a recuperarme", recuerda Melgoza.

Comenzó trabajando en el centro Hathaway, hoy conocido como Hathaway-Sycamores Family Resource Center, que ofrece servicios a la familias de Highland Park. La organización sin fines de lucro ofrece consejería para mujeres, programas de jóvenes, banco de comida y tutoría, entre otros servicios.

Fue allí donde Melgoza conoció el programa de voluntarias de Planned Parenthood y se convirtió en parte del primer grupo de promotoras de Highland Park. Estas promotoras se dedican a visitar las casas de mujeres de la comunidad para asesorarlas y responder inquietudes acerca de una variedad de temas.

Melgoza trabajó como promotora de 1994 a 2004, pero nunca dejó de ser parte del programa. En la actualidad es parte del concilio de promotoras que trabaja para ayudar y cubrir las necesidades de otras promotoras.

Otras de sus colaboraciones a la comunidad es su participación en la obra de teatro La decisión, basada en la historia real de una de las promotoras que se infectó con el virus VIH y quiso crear conciencia e informar a otras mujeres acerca del tema.