Mucho se habla de la conservación del medio ambiente, de la necesidad de reciclar y de cuidar los recursos de energía no renovables.
Para ello, los amigos de la tierras húmedas de Ballona (Friends of Ballona Wetlands) tienen una propuesta ecológica para quienes desean aportar su granito de arena.
Los voluntarios que participan en el programa plantan especies nativas del área y cortan árboles y arbustos no autóctonos que amenazan el balance del ecosistema del lugar.
"El problema con las especies no autóctonas es que crecen sin límite y pueden invadir la zona, impidiendo que otras plantas autóctonas se desarrollen. En su lugar de origen, tienen que competir con insectos, hongos y otras especies que impiden que crezcan de manera desmesurada, pero al ser trasladadas a otro hábitat, no tienen especies que controlen su crecimiento", explica Kelly Rose, directora del programa de restauración.
El cuarto sábado de cada mes, los interesados en ayudar a restaurar las dunas se encuentran en un punto previamente designado de Marina del Rey, donde Rose los recibe, les explica la historia del estuario y les da instrucciones concretas acerca de la actividad que se va a desarrollar ese día.
A los voluntarios se les otorgan guantes, herramientas para cortar árboles, como serruchos y tijeras, y carretillas. Luego van a la zona designada de trabajo y quitan arbustos que no son de la zona, o plantan especies que necesitan ser restauradas en el medio ambiente.
Rose es muy específica con sus instrucciones porque no quiere que nadie corte una planta nativa del lugar o destruya el ecosistema por accidente.
"No se pueden remover todas las plantas no nativas porque algunas sirven para que ciertas especies hagan sus nidos", aclara durante su presentación.
Los voluntarios no sólo quitan plantas no autóctonas, sino que también plantan especies nativas de las dunas para que hagan de hogar de mariposas y otros insectos importantes para el ecosistema.
Rose era una estudiante de psicología que ocho años atrás descubrió y se interesó en el programa de restauración.
"Creé mi propia pasantía y desde entonces me he dedicado a esto", cuenta. "Hoy el programa ha logrado restaurar el 75% del lugar".
"Estas tierras pertenecían a [el magnate] Howard Hughes", explica Rose. "Al morir, sus herederos se las repartieron".
El estuario —lugar de encuentro del río y el océano— perdió 900 acres de tierras húmedas debido al desarrollo urbano.
"Un grupo formado por padres, biólogos y residentes de la zona trató de negociar con los herederos por años y años para conservar las tierras como reserva natural, en lugar de dedicar su totalidad al desarrollo urbano", explica Rose.
"Finalmente llegaron a un acuerdo, y el último día de su gestión, [el ex gobernador de California] Gray Davis logró comprar 600 acres por 140 millones de dólares, una real oferta, y convertirlo en propiedad del estado para ser usada sólo para conservación del hábitat", relata.
Como parte de su programa Community Footprints, el Hotel Ritz Carlton de Marina del Rey apoya el programa de restauración, y una vez por mes invita a sus huéspedes a participar en la restauración del hábitat. La próxima visita será el sábado 25 próximo.
"Nuestro hotel participa en la restauración de la zona", explica Emmie Lancaster-Wingler, portavoz del hotel. "Es algo diferente que ofrecemos a nuestros clientes; durante sus vacaciones pueden salir a pasear, pero también pueden dedicar una mañana a restaurar las tierras del Ballona".
La portavoz enfatiza que no hace falta ser huésped del Ritz para participar, y que si se quiere ofrecer unas horas como voluntario, puede encontrarse con el grupo en la entrada del hotel.
"También se puede llegar al lugar en bicicleta. Es un lindo paseo", agrega Lancaster.
El programa Community Footprints del hotel comenzó en 1983, y trabaja con organizaciones locales a través de donaciones y trabajo voluntario en áreas de ayuda a las familias, comunidades en desventaja, bienestar de niños y conservación del medio ambiente.
El programa tiene distintas facetas, no sólo de restauración, sino de educación al público.
Valeria Ramos es la coordinadora de educación del programa.
"El programa de educación consiste en visitar diferentes escuelas, donde hacemos una presentación en la clase y les explicamos a los niños acerca de las tierras húmedas", explica.
Otras actividades que ofrece la organización Amigos de Ballona son recorridos al pantano para apreciar los distintos tipos de aves y plantas náuticas, visitas informativas a las dunas y trabajo voluntario de restauración.