Lima, 1 de Febrero (EFE).- El pisco peruano, aquel producto que en su día estuvo prohibido debido a las peleas que ocasionaba, ha pasado a ser un símbolo de integración en el país, que esta semana le rinde culto con múltiples ferias y actividades previas al día nacional que se celebrará el próximo sábado.

Para promover aún más la degustación de esta bebida “emblemática" e impulsar la industria del pisco y la generación de empleo en este sector, el viceministerio de Industria de Perú, José Luis Chicoma, inauguró hoy la campaña “Celebra Pisco Sour” y protagonizó el posterior brindis en un hotel de Lima.

Durante el acto, Chicoma abrió una de las varias botellas de pisco que, unidas al resto de ingredientes, llenó una batidora de un metro de altura del que salió el famoso cóctel espumoso.

Además del licor, el pisco sour se elabora con hielo picado, zumo de limón, clara de huevo, jarabe de goma y unas gotas de amargo de angostura.

Una campaña lanzada a nivel nacional y diversas actividades se encargarán de recordar que el pisco sour puede ser clásico, pero también divertido o exótico, y así “hasta el Champagne querrá ser un pisco sour”, agregó Chicoma.

Durante la presentación del día nacional, el historiador Luciano Revoredo señaló que ya a finales del siglo XVIII en la plaza de toros de Lima se preparaba aguardiente de uva con limón, y dadas las trifulcas que se originaban se prohibió su venta hasta que volvió a comercializarse, esta vez bajo el nombre de “aguanieves".

El pisco es una “bebida integradora” y símbolo de “toda la peruanidad”, dijo Revoredo, autor del libro “Pisco- espíritu de plata, esencia del Perú".