Quién podría resistirse a una deliciosa sopa o un rico estofado para combatir el frío de la temporada? Pero sí resístase a echarle sal a estos platillos llenos de sabor.
Cocinar mediante el hervor es una de las mejores formas de preparar alimentos deliciosos libres de grasas y que conserven los nutrientes. Así mantendrá su corazón sano.
Una sopa es tan simple de hacer y tan versátil que querrá planear toda una comida alrededor de ella, en especial cuando es tan deliciosa. Si es así, no sería mala idea agregar a la comida una ensalada de vegetales, arroz y tortillas o pan para acompañar.
Sopa de pollo con garbanzos
Ingredientes:
2 tazas de garbanzos
Agua
1 y 1/2 kg. de pollo, sin piel y en piezas
2 tazas de tomates, picados o molidos
1 diente de ajo, molido
1/2 taza de cebolla picada
Chile de árbol al gusto
Preparación:
1. Lave y deje remojar los garbanzos por una noche, luego drene. Agregue agua fresca a los frijoles y cocínelos de acuerdo a las instrucciones del paquete, omitiendo la sal.
2. Lave el pollo, coloque las piezas en una olla grande y agregue suficiente agua para que quede cubierto. Haga hervir a fuego medio-alto, luego reduzca a fuego lento y deje cocinar unos 25 minutos o hasta que el pollo esté cocido y tierno.
3. Vierta el tomate, el ajo, la cebolla, los garbanzos y el chile de árbol al gusto. Hierva a fuego lento por 15 minutos. Sírvase y acompañe con tortillas.
El secreto estáen el caldo
Se pueden hacer tantos platillos distintos en sopas y estofados, pero los mejores cocineros saben que las sopas más placenteras empiezan desde el caldo.
Para eso, empiece salteando las verduras apropiadas en un poco de margarina, para luego agregar los huesos de res o pollo. Hierva a fuego lento, por lo menos, media hora y cuele el caldo para tener su propia sopa del día. Mientras más tiempo se deje cociendo a fuego lento, más nutrientes soltarán los huesos y la sopa quedará un poco más espesa.
Una vez hecho el sabroso caldo casero, es libre de tomar cualquier dirección culinaria que su imaginación desee tomar. Haga su propia creación agregando sus vegetales favoritos, arroz cocido, fideos, champiñones, cebollines o frijoles.
Para que sea bueno al corazón, agregue cebolla, apio, hierbas, jugo de limón, azúcar, pimienta, nuez moscada, ajo, chile o cualquier otro ingrediente favorito en lugar de sal. Su imaginación es el límite. Antes de servirlo – en caso de querer degustar el caldo puro –, cuélelo y deseche los huesos.
Si lo quiere usar otro día – o si sobró mucho –, déjelo enfriar a temperatura ambiente. Cuando esté frío, cúbralo y refrigérelo toda una noche. Al día siguiente podrá deshacerse de la grasa del caldo con ayuda de una cuchara. Vacíelo a un contenedor y congélelo. Cuando lo quiera usar, descongele primero y vuelve a hervirlo para despertar su sabor.
Sopa de pescado a la Nueva Inglaterra
Ingredientes:
1/2 kilo de filete de pescado
4 tazas de leche descremada
2 tazas de papas, pelada y en cubos
1/2 cucharadita de sal
2 cucharadas de margarina
1 taza de puerros, rebanados (sólo las partes blancas)
1 taza de chícharos o guisantes tiernos
2 cucharadas de perejil fresco, finamente picado
1/8 cucharadita de pimienta
1 cucharada de jugo de limón
Preparación:
1. Lave el pescado y séquelo. Corte en rebanadas pequeñas y deje a un lado.
2. En una olla grande y a fuego medio combine la leche, las papas y la sal. Cubra y cocine de 25 a 30 minutos. En una sartén pequeña con teflón, derrita la margarina, agregue los puerros y saltee hasta que queden tiernos. Haga a un lado.
3. De la mezcla de leche y papas, retire una taza de papas y una taza de su líquido y bata en una licuadora o procesador de alimentos hasta que quede suave. Regrese a la olla.
4. Agregue a la olla los puerros salteados, el pescado, los chícharos o guisantes, el perejil, la pimienta y el jugo de limón. Deje que hierva, reduzca el calor y cocine a fuego lento por 10 minutos o hasta que el pescado esté cocido.
Sopa de frijolesnegros
Ingredientes:
1/2 kilo de frijoles negros secos
Agua
1 cebolla pequeña, pelada y con dos clavos incrustados en ella
1 hoja de laurel
1 ramita de perejil fresco
1 cebolla mediana picada
1 pimiento verde morrón picado
2 dientes de ajo molidos
2 cucharadas de aceite vegetal
1 cucharadita de orégano
1 cucharadita de tomillo
1 cucharadita de vinagre blanco
1 lata (250 gr.) de salsa de tomate sin sal
1/4 taza de jerez seco
Preparación:
1. Lave los frijoles y colóquelos en un tazón grande. Agregue suficiente agua para que queden cubiertos y deje reposar toda una noche.
2. Drene los frijoles y colóquelos en una olla grande. Agregue agua hasta cubrirlos, la cebolla pequeña con los 2 clavos incrustados en ella, la hoja de laurel y el perejil fresco. Hierva el agua y reduzca el calor y cocine a fuego lento según las indicaciones del paquete de frijoles hasta que queden tiernos. Agregue más agua si es necesario.
3. En una sartén pequeña a fuego medio-alto, combine la cebolla picada, el pimiento verde morrón, el ajo y el aceite. Cocine hasta que los vegetales estén suaves y vierta con los frijoles cocidos.
4. Agregue el orégano, el tomillo, el vinagre y la salsa de tomate. Cocine hasta que espese. Agregue el jerez seco y revuelva. Si se desea hacer una crema, haga puré en una batidora. Puede adornar con cebolla picada o perejil.