Los Ángeles/EFE — Un empresario filipino ha unido los sabores de dos de las comunidades de inmigrantes más grandes de Los Angeles— la mexicana y la coreana para crear los “tacos coreanos”, que ofrece con bastante éxito en una tradicional “lonchera”.
El filipino Mark Manguera salió una noche de fiesta a celebrar la llegada de su cuñada coreana. Tras las copas, Mark y su grupo hicieron lo que muchos- se detuvieron frente a una carro de comidas a disfrutar de unos tacos mexicanos.
En eso momento, afirma, se le ocurrió introducir un delicioso asado coreano dentro de un taco mexicano y ofrecerlo a los hambrientos “rumberos” de Los Angeles.
Así nació Kogi BBQ.
La apuesta fusiona el aporte gastronómico de dos de las comunidades extranjeras más numerosas del área metropolitana y ofrece variedades como el taco de puerco coreano y las quesadillas kimchi, en un novedoso menú.
“Todos reían y me decían, estás loco Mark, esa es una idea loca”, dijo Manguera. Pero él siguió adelante y gracias a su experiencia en hoteles y restaurantes, echó a andar su negocio.
Consiguió un camión estilo “lonchera”, como se les conoce a los carros ambulantes que son toda una institución en Los Angeles, y se puso a recorrer las calles vendiendo su fusión.
Actualmente existen unas 18,000 loncheras autorizadas para vender comida en el condado, y miles más que no están registradas, pero que de igual manera deleitan a sus clientes con variedades mexicanas y centroamericanas.
Al parecer faltaba un toque coreano. De eso dan fe las largas filas que diariamente se ven en varios sectores de la ciudad, en donde se aprecian clientes que, incluso bajo la lluvia, esperan hasta una hora para pedir su orden.
“Está delicioso, muy diferente de lo que esperaba, pero está muy rico”, dijo Gabriela, en Marina del Rey.
Y es que el taco coreano ya no solamente trabaja para los noctámbulos sino que atiende oficinas y hasta eventos privados.
En unos pocos meses, Manguera y sus asociados ya tienen un segundo carrito, el Kogi verde o Baby Kogi (el primero es el Kogi rojo), como muestra de que los negocios van bien, aún en estas difíciles épocas económicas.
El éxito no solamente ha dependido del sabor de sus productos o de su moderado costo. Y es que Manguera y su grupo han aprendido a utilizar el poder de una de las redes de contactos virtuales como “Twitter”.
“Twitter” es una red de mensajes de texto que permite saber dónde se encuentran sus suscriptores, de forma que quienes se afilian a él, siguen los movimientos de otros a través de internet.
En el caso del taco coreano, los clientes reciben las actualizaciones de Kogi minuto a minuto, y saben, por ejemplo, que el camión rojo estará en la esquina del bar 4100 a las 5:00 p.m.
No es de extrañar que dentro de sus clientes haya mucho joven profesional que ve los mensajes de texto enviados a través del “Twitter” en sus celulares y que a su vez pasa la voz a sus compañeros de trabajo.
“Estamos en un medio muy simple —dice Manguera— yo sigo a la gente y la gente me sigue a mí, y así funciona ‘Twitter’”, afirmó el empresario.
Por lo general los carros se ven en las inmediaciones del centro, así como en varias esquinas de barrios como Venice, Silver Lake y Marina del Rey, zonas en los que la mayoría latina no es tan evidente como en el este de Los Angeles.
Manguera afirma vender entre 500 a 800 tacos diarios (en los buenos días) y ve éste como el comienzo de un negocio más grande.
Junto con su socio, el chef Roi Choi, está trabajando para pronto abrir su propio restaurante, uno que le saque el verdadero jugo a su invento.