Aplicación del láser en depilación masculina. (FOTO: EFE)
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EFE/REPORTAJES — Debe extremarse el cuidado a la hora de recurrir a la depilación láser. Es de gran importancia el diagnóstico médico antes de someterse a está práctica, advierte la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), ya que asegura una calidad final y previene de riesgos en la salud del paciente, derivados de un uso inadecuado que pueden causar quemaduras o melanomas (cáncer de piel). Para la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) no es un sector problemático.

La comodidad de la cercanía de casa y la necesidad de ajustarse al presupuesto doméstico pueden llevar a tomar malas decisiones en cuestiones estéticas, como recurrir al láser en el lugar equivocado. Las consecuencias pueden repercutir seriamente en la salud del cliente. ¿Qué se debe y qué no se debe de hacer a la hora de recurrir a esta técnica?

Lo primero que debe saberse es que el láser tiene multitud de aplicaciones hoy en día. Algunas de ellas son actividades cotidianas que nada tienen que ver con la estética, como lectores de códigos de barras o laboratorios de análisis. Otras están relacionadas con la salud, por ello es importante saber que el uso estético del láser es bien distinto al uso médico.

La legislación actual especifica que los láseres cosméticos pueden ser utilizados con una única finalidad, la depilación de pelo no patológico en una piel sana. Tienen que ser tratados por técnicos en depilación debidamente formados, en centros autorizados que posean su correspondiente seguro de responsabilidad civil, explica a Efe la doctora Petra Vega, miembro de la Junta Directiva de Sociedad Española de Medicina Estética (SEME).

Peluquerías, centros de belleza e incluso gimnasios ofertan este servicio de depilación láser, aunque en ellos se debe certificar siempre esa formación de la que habla la doctora Vega. “Lo que no está autorizado, aunque cada día lo vemos anunciado, son otro tipos de tratamientos que van más allá”, advierte.