Las preocupaciones antes, durante y después de un embarazo son muchas, pero con los cuidados necesarios, las consultas adecuadas y los consejos prácticos y sencillos de los expertos la posibilidad de enfrentar algún problema grave se descartan.
Todo es cuestión de actitud, de llevar una alimentación sana y de seguir las recomendaciones de los médicos para hacer a un lado las preocupaciones.
ANTES:
Dos o tres meses antes de decidir embarazarse tanto el hombre como la mujer tienen que comenzar a tomar el Ácido Fólico.
"Actualmente se recomienda tanto para el hombre como para la mujer. Siempre, antes de buscar un embarazo es importante visitar al médico seis meses antes o un año para que el ginecólogo haga una revisión de senos, colposcopía, papanicolau y ver si no hay una infección vaginal que pueda afectar al inicio el embarazo", recomienda el ginecólogo Juan Manuel Hernández.
Una vez que el médico ha dado el visto bueno, entonces, se debe comenzar con la búsqueda de la preñez. Durante los primeros meses lo más importante es la ingesta de Ácido Fólico y una dieta baja en carbohidratos.
"Hay que disminuir el azúcar, las harinas y pastas. ¿Por qué? Porque las complicaciones más frecuentes en las mujeres mexicanas tienen que ver con la diabetes gestacional y la hipertensión. Carne, pollo, verduras, pescado, fruta está muy bien que se coma. Los mexicanos desde chiquitos estamos muy acostumbrados a comer pastas y harinas, entonces, consumimos más carbohidratos y una paciente embarazada es más propensa a sufrir diabetes", comenta.
El ejercicio también es indispensable cuando se busca tener un bebé. Se trata de un ejercicio cardiovascular no excesivo, sólo hay que caminar o trotar entre 20 y 30 minutos diarios para mantenerse en buen estado físico.
"Caminar es suficiente para que el corazón se vaya adaptando a los cambios de la sangre del embarazo, generalmente la mujer embarazada tiene más sangre que la que no está embarazada, entonces, el corazón tiene una carga más pesada y con el ejercicio diario lo puede acostumbrar".
DURANTE:
Uno a tres meses- Cuando la pareja ha conseguido embarazarse, entonces, hay algunas posibles complicaciones que se pueden presentar. Para evitarlas es indispensable tener contacto continuo con el especialista.
"Los primeros tres meses valoramos que no haya una infección en orina, porque esto sí puede complicar el embarazo, valoramos su estado de hemoglobina a ver si no está anémica, un examen de secreción en caso de que se detecte una infección", explica Hernández.
Los abortos espontáneos son frecuentes en esta etapa, por ello hay que aumentar las precauciones y evitar ejercicios agotadores. Se debe continuar por tres meses con la toma del ácido fólico. La dieta recomendada es también baja en carbohidratos.
En esta fase los llamados achaques pueden presentarse de forma recurrente, debido a las hormonas del ovario.
"Sueño, náusea, vómito, falta de apetito, aumento del sentido del olfato se presentan durante los primeros tres meses, pero a partir de los tres meses la placenta comienza a funcionar y disminuyen".
Si las molestias no se reducen con el tiempo es recomendable un medicamento.
Tres a seis meses - En esta etapa se debe consumir un polivitamínico, porque los requerimientos nutrimentales de mamá son mayores. Hay que tener cuidado con las infecciones de vías urinarias.
"Son muy comunes durante todo el embarazo las infecciones en la orina, porque la vejiga es muy pequeñita, está ubicada debajo de la matriz y se comprime mucho, aparte la uretra es muy pequeñita y está muy cerca del recto y de la vagina, y conforme va avanzando el estado de gravidez, la higiene, en ocasiones, se complica y no es la adecuada y se puede contaminar y pasar a la uretra", comenta el especialista.
Las visitas al médico deben ser constantes, una vez por mes.
"Aquí hay que controlar mucho la alimentación de la mamá, porque no se trata de comer por dos, sino de comer sanamente. Es muy importante que mamá cuide su peso, porque si no se puede disparar", dice el ginecólogo.
La ingesta de ácido fólico se suspende, pero se continúa con la toma del polivitamínico. El ejercicio cardiovascular de 30 minutos diario es necesario. Los exámenes son los mismos que el primer trimestre.
Seis a nueve meses - Las visitas al médico aumentan de frecuencia, cada 15 días y al acercarse el parto, cada semana.
Desde el comienzo de la gestación se recomienda no consumir alimentos en la calle y evitar los mariscos.
"La gripa es muy frecuente en el embarazo, se dan medicamentos para bajar la temperatura, si se presenta. Los mariscos producen intoxicaciones y parasitosis y esto podría provocar un aborto", señala el doctor Juan Manuel Hernández.
El embarazo disminuye las defensas de la mujer, por ello se recomienda que no asistan a lugares públicos o con mucha gente para evitar la influenza.
"Deben aumentar las precauciones: cargar con gel antibacterial o lavarse las manos constantemente para evitar contagios, usar cubrebocas", dice.
DESPUÉS:
Al concluir el embarazo se presenta un sangrado que tiene una duración de siete a 10 días, cualquier anomalía en esto se debe hablar al médico.
"Si es una hemorragia mayor a una regla hay que llamar al doctor, porque puede ser que la matriz no se contraiga adecuadamente y al no hacerse chiquita viene el sangrado yo puede poner en riesgo la vida de la mamá", explica Hernández.
"Después del parto hay que vigilar la presión arterial, porque la preclamsia se puede presentar antes o después del parto. Se cita a la paciente una semana después del parto para vigilar el estado de salud de mamá".
La inflamación de manos, piernas y pies son signos de retención de líquidos y de posible presión arterial elevada, por lo que se sugiere estar en contacto con el médico tratante.
"La higiene es importantísima en esta fase, verificar que no exista sangrado abundante y que no huela mal. Hay que bañarse, ese mito de no levantarse de la cama y de no lavarse no es correcto, aquí en esta fase es necesario extremar la limpieza", recomienda.
Si fue cesárea, entonces, hay que revisar que la herida no esté inflamada ni roja y que no supure líquido de ella o moleste.
"Siempre el baño diario de la mamá, mucho aseo", concluye el ginecólogo.
Las preocupaciones antes, durante y después de un embarazo son muchas, pero con los cuidados necesarios, las consultas adecuadas y los consejos prácticos y sencillos de los expertos la posibilidad de enfrentar algún problema grave se descartan.
Todo es cuestión de actitud, de llevar una alimentación sana y de seguir las recomendaciones de los médicos para hacer a un lado las preocupaciones.
ANTES:
Dos o tres meses antes de decidir embarazarse tanto el hombre como la mujer tienen que comenzar a tomar el Ácido Fólico.
"Actualmente se recomienda tanto para el hombre como para la mujer. Siempre, antes de buscar un embarazo es importante visitar al médico seis meses antes o un año para que el ginecólogo haga una revisión de senos, colposcopía, papanicolau y ver si no hay una infección vaginal que pueda afectar al inicio el embarazo", recomienda el ginecólogo Juan Manuel Hernández.
Una vez que el médico ha dado el visto bueno, entonces, se debe comenzar con la búsqueda de la preñez. Durante los primeros meses lo más importante es la ingesta de Ácido Fólico y una dieta baja en carbohidratos.
"Hay que disminuir el azúcar, las harinas y pastas. ¿Por qué? Porque las complicaciones más frecuentes en las mujeres mexicanas tienen que ver con la diabetes gestacional y la hipertensión. Carne, pollo, verduras, pescado, fruta está muy bien que se coma. Los mexicanos desde chiquitos estamos muy acostumbrados a comer pastas y harinas, entonces, consumimos más carbohidratos y una paciente embarazada es más propensa a sufrir diabetes", comenta.
El ejercicio también es indispensable cuando se busca tener un bebé. Se trata de un ejercicio cardiovascular no excesivo, sólo hay que caminar o trotar entre 20 y 30 minutos diarios para mantenerse en buen estado físico.
"Caminar es suficiente para que el corazón se vaya adaptando a los cambios de la sangre del embarazo, generalmente la mujer embarazada tiene más sangre que la que no está embarazada, entonces, el corazón tiene una carga más pesada y con el ejercicio diario lo puede acostumbrar".