Niña dibuja con la mano izquierda en un centro escolar en la ciudad de Mérida, Yucatán. Más del 10 por ciento de la población mundial es zurda.
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REPORTAJES/EFE — Los niños zurdos son exactamente igual que los diestros, sólo que tienen una configuración cerebral distinta.

Es importante saber cuanto antes si el niño es zurdo para poder así hacerle más fácil el aprendizaje de labores como atarse los cordones de los zapatos o abrocharse la chaqueta, en un mundo que, para ellos, está “al revés”.

Padres y profesores tienen que hacer que el niño zurdo sea plenamente consciente de que no sufre ninguna anomalía, y que sus aptitudes intelectuales y físicas se desarrollarán del mismo modo que las de sus hermanos, amigos y compañeros. Para ello sólo hace falta un poco de ayuda por parte de los mayores que le rodean.

Los primeros años de escuela pueden ser muy duros para los niños zurdos si no reciben un poco de ayuda por parte de sus profesores.

Con el fin de facilitar el aprendizaje de niños con zurdera, el maestro debe adoptar algunas medidas sencillas, como por ejemplo sentarlos en el lado derecho de la clase mirando hacia la pizarra. De esta forma, podrán ver lo que escribe el profesor desde el mismo ángulo en que ven su escritura sobre el papel.

También es importante que el niño zurdo reciba la luz desde la derecha, para que no se haga sombra con su propia mano al dibujar o escribir, del mismo modo que los niños diestros tienen que recibirla desde la izquierda.

Los niños zurdos tienden a torcer excesivamente la mano cuando utilizan el lápiz. Hay que enseñarle a usarlo correctamente para evitarle malas posturas y futuras dolencias de espalda y articulaciones.

La ayuda y la atención de padres y profesores son fundamentales para que el niño zurdo desarrolle todo su potencial y aprenda a desenvolverse con absoluta normalidad en un mundo de diestros.