CHARLOTTE, Carolina del Norte (EFE).- Los adolescentes hispanos que mantengan su cultura y cuyos padres se involucren más en la vida estadounidense tienen menores probabilidades de consumir alcohol, drogas y dejar la escuela, según un estudio de la Universidad de Carolina del Norte (UNC).
En el pasado, varios estudios sobre asimilación de jóvenes hispanos inmigrantes a la nueva cultura demostraron que éstos enfrentaban numerosos obstáculos que impedían un desarrollo social y económico saludable.
"Aunque siempre ha existido esa presión, ahora encontramos que mientras más bicultural sea el joven inmigrante tiene mayores posibilidades de evitar esos factores de riesgo", afirmó hoy a Efe Paul Smokowski, profesor de UNC-Chapel Hill.
Smokowski coordinó el estudio de 4 años para el proyecto "Aculturación y Prosperidad" de UNC financiado por los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) con sede en Atlanta.
El equipo de investigadores entrevistó a 281 jóvenes hispanos, un 66 por ciento de Carolina del Norte y el resto de Arizona, de edades comprendidas entre 13 y 18 años, y la mayoría (75 por ciento) nacidos el extranjero.
Los participantes respondieron a una serie de preguntas que trataban de determinar su estilo de vida y estado de salud mental.
"También el estudio demostró que los hijos de padres que desarrollaron una perspectiva bicultural sufren menos de ansiedad y enfrentan menos problemas sociales", acotó.
En la medida en que los progenitores se involucraban en las actividades escolares y sociales y tendían a comunicarse más (en inglés) con los profesores de sus hijos, menos dificultades sociales enfrentaban los adolescentes, apuntó la investigación.
"Esto nos sugiere que tanto los jóvenes hispanos y sus padres se benefician de ser biculturales", enfatizó Smokowski.







