(Foto: EFE)
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La eyaculación precoz no es una enfermedad, sino la falta de control de las sensaciones placenteras en la respuesta sexual que no le permite al hombre reconocer el momento previo inminente a su eyaculación.

De acuerdo con la Asociación Norteamericana de Psiquiatría y la Organización Mundial de la Salud, la eyaculación precoz es entendida como la falta de control adecuado en el momento de la expulsión seminal orgásmica, con el resultado de que el hombre llega al clímax involuntariamente antes de quererlo.

Definitivamente, el problema de la eyaculación precoz está vinculado con el sexo compartido; es decir, lo que importa es el acoplamiento del clímax sexual entre las dos personas que están participando del coito.

Según datos publicados en el Journal of Sexual Medicine, un grupo de científicos estadounidenses determinó que los hombres que padecen eyaculación precoz tardan un promedio de 1.8 minutos en eyacular desde que empiezan la relación sexual, frente a los 7.3 minutos que duran los hombres que no padecen este trastorno.

No todos los profesionales de la sexualidad humana están de acuerdo con establecer "tiempos modelo", ya que esto varía en cada situación y depende de la respuesta sexual de cada pareja.

Es verdad que probablemente no exista un parámetro fijo en función del cual un hombre pueda ser considerado eyaculador precoz; pero sí hay ciertos datos que pueden ayudar a determinar si se está padeciendo este desorden.

1.-El acto sexual promedio dura entre 20 y 25 minutos.

2.-Una mujer sin dificultades de excitación sexual demora en alcanzar el orgasmo cerca de 15 minutos.

3.-La relación sexual debe ser satisfactoria para ambas partes.

La tendencia actual en el sexo comercial es culpar al hombre. Mientras este no encuentre las propias causas que originan su problema de eyaculación, seguirá siendo un buen cliente de cualquier producto que se ofrezca en el mercado.