En una entrevista reciente me preguntaron sobre mi vida matrimonial. Querían saber cómo mantengo una relación estable por 11 años con este ritmo de vida lleno de compromisos, viajes y galanes que se acercan.
Les contesté: "mi secreto es: ¡fidelidad absoluta! Y no me refiero solamente a que confiamos en que ninguno se irá a la cama con otra persona. La fidelidad de la que hablo es mucho más que eso".
Para abrir el corazón cien por ciento a otra persona y mantener una excelente relación, es necesario cumplir con los siguientes cinco mandatos de fidelidad absoluta. Si tu pareja quebranta tan sólo uno de ellos, estarás revolcándote con el enemigo:
1. Cuento contigo en las buenas y malas: cuando mi corazón está herido puedo buscar consuelo en ti. Si la situación económica se pone color de hormiga estarás ahí para apoyarme. Y si me enfermo gravemente, estarás dispuesto a cuidarme y a no abandonarme.
2. Guardarás mis espaldas: me protegerás ante cualquiera que intente atacarme, ofenderme o calumniarme. Nunca compartirás con otros mis debilidades, defectos o secretos, y si alguien habla en mi contra, me defenderás.
3. Evitarás perjudicarme: si me hicieras daño, no sería intencionalmente. Tus malas acciones serían por ignorancia o por egoísmo, pero jamás a propósito.
4. No esconderás algo imperdonable: si usas mentirillas blancas para no ofenderme, enojarme o preocuparme, lo puedo perdonar. Si me ocultas que prestaste dinero y luego me entero, lo perdonaré. Pero si descubro que tienes una amante hace dos años, no creas que te voy a perdonar.
5. No te aprovecharás de mi bondad y generosidad: jamás tomarás ventaja de mí. Conocerme íntimamente no te da derecho a imponer tu voluntad.
Estos mandatos funcionan en todas las relaciones importantes en tu vida, ya sea de matrimonio, noviazgo, amistad o familia. Ten mucho cuidado porque si ignoras tan sólo uno de ellos, inmediatamente se pierde la confianza y la relación se deteriora hasta quedar incluso de enemigos. Incorpora esta filosofía en tus relaciones y tendrás paz, estabilidad y felicidad absoluta.
En una entrevista reciente me preguntaron sobre mi vida matrimonial. Querían saber cómo mantengo una relación estable por 11 años con este ritmo de vida lleno de compromisos, viajes y galanes que se acercan.
Les contesté: "mi secreto es: ¡fidelidad absoluta! Y no me refiero solamente a que confiamos en que ninguno se irá a la cama con otra persona. La fidelidad de la que hablo es mucho más que eso".
Para abrir el corazón cien por ciento a otra persona y mantener una excelente relación, es necesario cumplir con los siguientes cinco mandatos de fidelidad absoluta. Si tu pareja quebranta tan sólo uno de ellos, estarás revolcándote con el enemigo:
1. Cuento contigo en las buenas y malas: cuando mi corazón está herido puedo buscar consuelo en ti. Si la situación económica se pone color de hormiga estarás ahí para apoyarme. Y si me enfermo gravemente, estarás dispuesto a cuidarme y a no abandonarme.
2. Guardarás mis espaldas: me protegerás ante cualquiera que intente atacarme, ofenderme o calumniarme. Nunca compartirás con otros mis debilidades, defectos o secretos, y si alguien habla en mi contra, me defenderás.
3. Evitarás perjudicarme: si me hicieras daño, no sería intencionalmente. Tus malas acciones serían por ignorancia o por egoísmo, pero jamás a propósito.
4. No esconderás algo imperdonable: si usas mentirillas blancas para no ofenderme, enojarme o preocuparme, lo puedo perdonar. Si me ocultas que prestaste dinero y luego me entero, lo perdonaré. Pero si descubro que tienes una amante hace dos años, no creas que te voy a perdonar.
5. No te aprovecharás de mi bondad y generosidad: jamás tomarás ventaja de mí. Conocerme íntimamente no te da derecho a imponer tu voluntad.