La FIB se compone de bienestar psicológico, salud, tiempo libre para el ocio, vitalidad comunitaria, educación, cultura, medioambiente, implicación en asuntos de la vida política y nivel de vida. (FOTO: Archivo/La Opinión)
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FOZ DE IGUAZÚ, Brasil (EFE).- La Felicidad Interna Bruta (FIB), concepto que propone medir la riqueza de las naciones por el bienestar real de los ciudadanos, por la alegría de vivir, por las sonrisas y no por el dinero, como hace el "todopoderoso" Producto Interior Bruto (PIB), es objeto de un congreso mundial en Brasil.

Medir la riqueza de las naciones por la felicidad de la gente, en lugar de por cuánto valen en dinero las economías es lo que proponen expertos de todo el mundo que participan desde ayer y hasta el próximo lunes en el V Encuentro Mundial sobre Felicidad Interna Bruta.

Reunidos en la ciudad brasileña de Foz de Iguazú, psicólogos, antropólogos y sociólogos, además de economistas, buscan dar un impulso al concepto del FIB, aparentemente tan obvio como revolucionario y, de paso, tratar de poner en evidencia las carencias del PIB.

"El PIB no sirve más. Mide la guerra, los desastres y los accidentes. Necesitamos una alternativa que incluya el desarrollo sostenible y el bienestar de la gente", dijo a Efe la psicóloga estadounidense afincada en Brasil Suzan Andrews, convertida en algo así como la embajadora de la FIB en el país sudamericano.

El uso del PIB para medir la riqueza de los países es algo que ha sido cuestionado incluso por el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, quien llegó a tacharlo de "la religión del número" que sirve para "no hablar nunca de las desigualdades".

Sarkozy incluso encargó un estudio de cómo complementar el indicador a una comisión de la cual formaron parte el indio Amartya Sen y el estadounidense Joseph Stiglitz, ambos distinguidos con el Premio Nobel de Economía.