Nueva York — Lladró rinde culto a la cultura y tradiciones de Puerto Rico con una fiel representación en cerámica de la imagen de la Virgen con el niño Jesús en su regazo.
La firma española líder mundial en porcelana artística, presentó el pasado jueves una escultura en honor a la patrona boricua, Nuestra Señora de la Divina Providencia, en su tienda de Nueva York, coincidiendo con la celebración del Mes de la Herencia Puertorriqueña.
La idea de la figura surgió luego de un viaje que la familia Lladró realizará a Puerto Rico. La gente de la isla conquistó el corazón de los fundadores de la famosa empresa que fabrica las porcelanas, por lo que éstos decidieron producir la escultura para los puertorriqueños que se encuentran fuera de su tierra y de esta forma tener a su patrona en casa.
“En un principio se estudiaron varias estampas de la Virgen, pero a la final la inspiración provino de la imagen que se conserva en la catedral”, dijo el escultor Juan Ignacio Aliena a EL DIARIO/LA PRENSA.
El artista español aseguró que el tema del color siempre está sujeto a la técnica. “En porcelana el color varia con la cocción y hay un límite en cuanto a la utilización del color, porque no se pueden reproducir todos los tonos”, explicó Aliena.
Creada en acabado brillo y decorada con la gama de colores tradicionales de Lladró, la pieza llama la atención por su tamaño, 16 1/2" x 7", considerablemente mayor que otras vírgenes también creadas por la marca.
La combinación de blanco y azul, colores que simbolizan la pureza de la Madonna, junto con tonos ocres, refuerza el esplendor de la imagen venerada especialmente por los Sirvientes de María.
“Las piezas en porcelana se trabajan en un tamaño más grande, como un 13 por ciento del que se quiere, porque al colocarlo en el horno su tamaño disminuye”, explicó Juan Ignacio sobre el proceso de fabricación de la pieza.
El artista —que trabaja con Lladró desde 1994— destacó a este rotativo que duró cuatro meses producir la escultura de Nuestra Señora de la Divina Providencia.
Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia, Aliena considera a Velázquez como “el maestro” y le apasionan Miguel Angel, Rodin, Henry Moore, Picasso, Giacometti y los ingleses Turner y Bacon. Lo que más le gusta de su trabajo en Lladró es el momento creativo, como él dice: “obtener de la materia sin forma una creación con vida”.
Es autor de piezas como “La diosa del amor” y ha creado para la marca numerosas maternidades y piezas de animales. Le apasionan las creaciones escultóricas, rotundas, y se siente especialmente satisfecho de sus obras “Danzarinas del Nilo” y “Joven India” (Re-Deco), así como del ajedrez.
Juan Ignacio afirma que la musa de la inspiración le llega a menudo a través de la música, por eso, dependiendo de lo que esté modelando, elige uno u otro compositor. Entre sus pasatiempos favoritos está la pintura al óleo y le encantan la arquitectura y la decoración de interiores. Por eso, cuando modela, piensa siempre en el destino de la obra: “cuando creo una pieza, siempre imagino el lugar donde yo la pondría en una casa y a qué público puede gustarle”.
La frase latina inscrita en la base de la figura, “Tu honorificentia populi nostri”, o “Tu eres la gloria de nuestro pueblo”, ha sido extraída de “Tota Pulchra Es”, el canto anónimo del siglo cuarto que alude a los textos bíblicos dedicados a la Virgen.
El culto a Nuestra Señora de la Divina Providencia se originó en Italia en el siglo XIII. Fue una devoción muy difundida y popular que posteriormente pasó a España donde se levantó un santuario en honor a la Virgen en Tarragona, Cataluña. El nombramiento del sacerdote catalán Gil Esteve y Tomás como obispo de Puerto Rico a mediados del siglo XIX llevó esta devoción a la isla. El Papa Pablo VI declaró a Nuestra Señora Madre de la Divina Providencia como patrona principal de la isla de Puerto Rico mediante un decreto firmado en 1969.
El precio de venta al público de la pieza es 1,500 dólares. Lladró donará el 10% de todas las ventas que tengan lugar durante la celebración en Nueva York al Puerto Rican Family Institute (PRFI), una organización sin ánimo de lucro que desde 1960 responde a las necesidades de la creciente población latina en Estados Unidos y en Puerto Rico.
“Nos sentimos orgullosos de poder celebrar con Lladró la presentación de esta escultura”, indicó María Elena Girone, Presidenta Directora del PRFI, a través de un comunicado. “La Virgen no sólo simboliza la fe y devoción puertorriqueña, sino que nos recuerda nuestra misión de ayudar a los necesitados, esencia de nuestra organización”.
Por su parte, Ángeles Lladró, miembro del Comité Directivo de la firma e hija del mayor de los tres hermanos fundadores, explicó que la decisión de crear esta pieza a raíz de su último viaje a Puerto Rico se debió a que “me quedé tan gratamente sorprendida por el carácter de la gente, en muchos aspectos tan parecido al de los españoles, y por el aprecio que sienten por nuestra marca, que pensamos en crear esta pieza en agradecimiento. Consideramos que hacer una reproducción en porcelana de Nuestra Señora de la Divina Providencia era nuestra mejor manera de rendir homenaje a sus tradiciones y a su cultura, de llegar al corazón de un pueblo tan devoto como el puertorriqueño”.
La empresa Lladró fue creada por los hermanos Juan, José y Vicente Lladró en 1953, y en la actualidad está presente en más de 120 países. Lladró es propietaria de tiendas en los centros comerciales más importantes del mundo: Londres, Nueva York, Beverly Hills, Singapur, Hong Kong, Moscú, Tokio, Miami, Las Vegas, Madrid, Barcelona y Valencia, donde se encuentra la central de la compañía.
Para más información sobre Lladró visite www.lladro.com.
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