La pareja debe cuidarse para una vida armoniosa y sana. (FOTO: Reforma)
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Las causas de la disfunción eréctil han sido atribuidas por estudios médicos a una diversa gama de factores, que abarcan desde enfermedades como la depresión, hasta la obesidad, diabetes y tabaquismo.
Considerando esta variedad de causantes, no es sorprendente que en México, más del 55 por ciento de hombres mayores a 40 años sufran este padecimiento, y que aunque únicamente el 15 por ciento de éstos siga algún tratamiento, es un mercado con valor de más de 150 millones de dólares.
Sin embargo, todavía existe ese 85 por ciento de varones que sufre algún grado de disfunción eréctil y que actualmente no son tratados, esta es una de las razones por las que médicos y laboratorios se han dado a la tarea de desarrollar productos para el tratamiento de la disfunción eréctil.
Entre las sustancias activas desarrolladas por laboratorios farmacéuticos, destacan tres; sildenafil (Viagra de Pfizer), vardenafil (Levitra de Bayer), y tadalafil (Cialis de Lilly-Icos).
Estos tres compuestos son inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE-5, por sus siglas en inglés), que es uno de los responsables de regular la función eréctil.
Los inhibidores de la PDE-5 logran, a través de una serie de reacciones químicas, aumentar el volumen de las venas en el cuerpo cavernoso del pene.
Uno de los efectos del incremento del flujo de sangre que llega al pene es una erección, sin embargo, el incremento en el tamaño de las venas ocasiona naturalmente una baja de presión.
Debido a esta disminución en la presión sanguínea es que estas tres sustancias están contraindicadas si se está ingiriendo cualquier tipo de nitrato.
En particular el óxido nitroso se utiliza para regular la presión en pacientes con hipertensión, de aquí que la baja de presión ocasionada al combinar nitratos con inhibidores de la PDE-5 puede ser peligrosa.