Cuando los niños están en casa durante las vacaciones, las preocupaciones de los padres son otras; en lo menos que piensan es en los horarios para ir a dormir. La regla parece romperse para comodidad de todos.

En algunos casos los niños duermen más tarde de lo habitual porque no hay que salir temprano al día siguiente para ir a la escuela. Sin embargo esto podría crearle problemas a usted y a su hijo, de acuerdo con los expertos en salud.

El pediatra Héctor Lastra, especialista del Grupo Médico Health Care Partners en Huntington Park, explica que aunque no es un problema de salud, sí afecta la conducta de los niños.

"Al no dormir a sus horas se ponen más irritables y luego es difícil que vuelvan a su rutina", explica el experto.

Durante las vacaciones resulta complicado controlar esa rutina, porque los niños sienten también esa "libertad" de no tener que hacer tareas ni cumplir con ciertas actividades.

Muchos pequeños sienten que es el momento para jugar todo el día y acostarse más tarde de lo habitual.

Ademas, este cambio, dice el pediatra, también ocurre con los hábitos alimenticios.

"Los niños comen alimentos menos nutritivos e, incluso, empiezan a consumir menos leche", comenta.

Lastra señala que los pequeños deben seguir la rutina aun cuando estén de vacaciones, incluyendo su tipo de alimentación y la bebida continua de leche.

"La leche es indispensable, como otros nutrientes, en el desarrollo de un niño", comenta el experto.

La doctora Layla Dipp, pediatra del Grupo Médico Sharp Rees-Stealy de San Diego, señala que los niños deben ir a la cama a la misma hora todas las noches, aunque sea fin de semana, un día feriado o las vacaciones de verano.

Los expertos recomiendan que los bebés y los pequeños en edad escolar deben dormir de 11 a 14 horas diarias.

Actividades

Durante el verano los niños lo único que desean es jugar y ver televisión.

Martha Méndez, instructora del programa Niños Bien Educados, que forma parte del Distrito Escolar Unificado de Long Beach (LBUSD), explica que es importante que los padres hagan un plan de actividades con sus hijos, sobre todo si no los envía a programas de verano.

"Es importante que los padres vigilen que sus hijos no pasen tanto tiempo frente al televisor o la computadora", señala Méndez.

La experta también habla sobre la importancia que tiene que los niños mantengan la rutina que llevan durante la temporada escolar.

A los niños, aunque no lo digan, les molesta cuando les alteran su rutina y entonces lo manifiestan en su carácter: son inquietos o se muestran cansados, malhumorados o sin ánimos de hacer nada.

Cuide la alimentación

Durante esta temporada, tampoco debe descuidar su alimentación. Tenga en casa comida nutritiva, leche y agua.

Lastra dice que un niño debe tomar de dos a cuatro vasos de leche diarios, porque eso le ayuda a fortificar sus huesos.

"Es muy importante que estos pequeños también tomen agua en lugar de jugos", asegura.

Los jugos, por lo regular, contienen gran cantidad de azúcar que no les beneficia, sobre todo si su hijo sufre de obesidad.

"Cuando un niño come bien —sanamente— y toma leche, no necesita más calorías", expone el médico.

Lastra dice que un buen hábito es darle a los niños un vaso de leche — si es tibia mejor — antes de dormir, porque ésta contiene una proteína llamada triptófano, que ayuda a mejorar la calidad del sueño.

Los bebés deben tomar leche entera debido a que necesitan de todos los nutrientes. Para niños mayores de tres años ya se recomienda la que contiene menos grasa (la de 2%), y si su hijo es obeso, la sugerencia es que ingiera la totalmente descremada.