Para sus próximas vacaciones, piensa en una isla encantadora donde puede disfrutar de un milagro único de la naturaleza
Los que frecuentan la pintoresca isla de Sanibel, en la costa oeste de la Florida, son testigos de un antiguo ritual. “Todos los años, entre los meses de mayo y octubre, la milenaria tortuga de mar loggerhead abandona las aguas del Golfo de México para hacer nidos y dejar sus huevos enterrados en la arena”, explica Eve Haverfield, quien se encuentra al frente de Turtle Time, Inc., una organización que tiene por objeto salvar a las tortugas de extinción. “Esto es algo que las tortugas también hacen en casi todas las playas de la península. En la costa este es donde se ven más las leatherbacks; éstas comienzan a poner sus huevos más temprano”, añade Haverfield.
La tarea de preparar el nido es ardua para las tortugas. Estos reptiles, que pesan cientos de libras, dejan el agua en medio de la noche para cavar laboriosamente en la arena por más de una hora, hasta que depositan sus huevos, cerca de 100, los que cubren con sus aletas posteriores, y arrastrándose de nuevo, lentamente, regresan al mar y el nido se queda solo e indefenso.
Idealmente, después de un período de incubación, que dura unos dos meses, la minúscula cría de tortugas emerge de la arena y se sumerge en las aguas del golfo.
Pero no siempre es así. Las pequeñas tortugas, que salen del cascarón desorientadas, a veces no llegan al mar. “Las luces de los edificios, de las calles, de las linternas de los que caminan por la playa, las confunden. Creyendo que es la luz del sol y no artificial, vagan hacia el interior (en lugar de ir hacia el mar), donde mueren de agotamiento, de calor o machacadas por los autos”, dice Haverfield. Ante el presente peligro de extinción que sufren las tortugas, se han tomado medidas destinadas a salvar a una especie que ha existido por millones de años, y que ahora sufre serias amenazas sobre su supervivencia.
Por eso, no se sorprenda si va caminando por la playa en el verano y se encuentra con nidos de tortugas rodeados por cintas amarillas, pequeños postes y letreros. Son medidas que se toman para protegerlas. También:
Durante la noche se prohíben las fogatas en la playa, y se le advierte a los turistas y residentes que no usen linternas.
Una vez que las tortugas llegan al mar, también les hace daño la contaminación de las aguas y pueden quedar atrapadas en las redes de los pescadores.
Se recomienda mantener las playas limpias de bolsas plásticas y otros artículos no bio degradables que contribuyen a la polución.
En la playa, lleve sus mascotas con arreos.
No toque ni camine por encima de los nidos.
Si ve a una tortuga madre, obsérvela a distancia. Quítese de su camino si la ve con rumbo al mar.
Y cuando planee sus próximas vacaciones, piense que en el agitado mundo en que vivimos es saludable hacer un aparte para estar más cerca de la naturaleza, gozarla y protegerla. Pasen unos días en una isla encantadora donde puede disfrutar de todas sus maravillas. Están más cerca y accesibles de lo que muchos se imaginan.
Defienda las tortugas
¿Qué hacer para salvar a las tortugas de extinción?
Apoyar organizaciones como Turtle Time, Inc., económicamente, pero más importante, con nuestro comportamiento.
Para mayor información, contacte a Eve Haverfield, tel: 329-481-5566, o envíe su email a: eve@turtletime.org.








